domingo 29/11/20
Patrimonio

La Junta da el último paso para que Fabero sea el primer BIC minero

El Bocyl fija un plazo de un mes para alegaciones tras recuperar el expediente administrativo

La Junta de Castilla y León ha abierto un periodo de un mes para alegaciones al expediente de declaración de la Cuenca Minera de Fabero como Bien de Interés Cultural (BIC) por parte de la Dirección General de Patrimonio, con lo que se reactivan los últimos trámites administrativos tras la crisis del Covid-19 para que este enclave berciano sea el primero así reconocido en la Comunidad.

La Consejería de Cultura inició en 2019 el expediente en base a la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León que, en su artículo 8, establece la fórmula BIC para «parajes o territorios transformados por la acción humana, así como los conjuntos de inmuebles, agrupados o dispersos, e instalaciones vinculados a formas de vida tradicional».

La extracción del carbón de antracita en la cuenca de Fabero, se afirma ahora también en el expediente, «ha dado lugar a una transformación radical del territorio así delimitado, conformando un paisaje antropizado en el que se integran, junto al conjunto de instalaciones y edificios ligados al patrimonio histórico minero, el sistema de asentamientos poblacionales asociados, caracterizados por una arquitectura vernácula con características propias». De esta forma, por su relevancia específica dentro del sistema minero, se han destacado seis enclaves en la zona de Fabero, dentro del expediente BIC de conjunto etnológico: el Pozo Viejo, el Pozo Julia, Mina Alicia, Mina Negrín, la zona de casas de Domingo Pérez y la línea de baldés e itinerarios mineros.

Pasado minero
El expediente BIC es como conjunto etnográfico y destaca también por el sistema de vida de la zona Legado

«Desde el punto de vista patrimonial, se consideran de un valor relevante, y por lo tanto protegibles, tanto los edificios e instalaciones de dichos enclaves como la maquinaria que es parte consustancial a la actividad desarrollada en ellos, los elementos originales de señalización de los diferentes usos que ayudan a su comprensión y los elementos muebles asociados a las diferentes actividades», añade la Junta.

«El valor patrimonial singular y relevante de estos elementos —se resume en el anexo publicado ayer en el Bocyl— se complementa y enfatiza con el aporte que les agrega la comunidad social radicada en Fabero, un grupo social cohesionado y activo, heredero –en muchos casos de modo propio y directo, y en otros generacional– de la actividad minera vigente hasta hace escasos lustros, que los convierten en agentes activos de una tarea de conservación, transmisión y difusión». La alcaldesa de Fabero, Maripaz Martínez, que ha hecho suyo también el proyecto desde sus primeros pasos, considera que la figura de BIC puede ser un acicate para impulsar el turismo.

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