martes 17.09.2019
lucha contra el fuego

La Junta espera «un verano difícil» de incendios por el déficit de lluvias

Medio Ambiente advierte de que «el combustible forestal arderá fácilmente» estos meses.
La Junta espera «un verano difícil» de incendios por el déficit de lluvias

Un año hidrológico seco, con entre un 30 y 54 por ciento de déficit hídrico en Castilla y León, y un invierno y una primavera más cálidos de lo normal ha puesto en guardia a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente que augura «un verano difícil» en la lucha contra el fuego en la comunidad, donde el Bierzo se convierte cada año en uno de los puntos negros en el mapa de incendios.

La consejería recordó ayer que se han suspendido las quemas autorizadas en los últimos meses y ha declarado el peligro de incendio repetidas veces. La ausencia de lluvias —solo llovió por encima de la media en noviembre, en enero y abril se registraron chubascos normales y en octubre, diciembre y sobre todo febrero, marzo y mayo han sido secos, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología, ha dejado una humedad relativa menor que la media. «Todo ello conduce a que el combustible forestal esté en buena disposición de arder, ya que con este déficit hídrico y las elevadas temperaturas, las plantas anuales se han agotado en la mayor parte de las zonas, en áreas de sierra el pasto es escaso y el matorral y arbolado tiene elevado estrés hídrico y con su bajo contenido en agua arden con facilitad», explicó ayer la Consejería a este periódico en una nota.

Las precipitaciones de este mes de junio, con temperaturas más bajas, «ya no solucionan el problema, por todo ello se esera un verano difícil ya que nuestro combustible forestal arderá fácilmente», aunque no tanto como ocurrió en 2017.

La consejería ya está instalando la segunda fase de cámaras de vigilancia en el Bierzo y la semana que viene presentará el dispositivo provincial en León.

La Junta anima a tomar precauciones en el medio rural para evitar negligencias y reconoce que la mejora de las perspectivas «va a depender de la meteorología» y sobre todo del factor humano. Nueve de cada diez incendios los causa el hombre.

La Junta espera «un verano difícil» de incendios por el déficit de lluvias