sábado. 28.01.2023
Vinimusa recurre el archivo de la querella por estafa procesal y falsedad documental

El juzgado descarta que la cooperativa de Arganza haya cometido una estafa

Otro juez también considera que los socios no se han apropiado del vino indebidamente
Los socios ya gestionaban las instalaciones de la bodega de forma cautelar, meses antes del desalojo
La cooperativa San Fabián de Arganza acaba de ganar una nueva batalla judicial a la empresa a la que en su día arrendó sus instalaciones y vendió las cosechas de dos años. El Juzgado de Instrucción número cinco de Ponferrada ha decretado el archivo de la querella criminal por estafa procesal y falsedad documental presentada por Vinimusa contra la cooperativa que agrupa a tres centenares de socios y que ha vuelto a hacerse cargo de las instalaciones tras lograr el desalojo de la empresa. El juzgado entiende que los cooperativistas no han comedido ningún delito al vender vino almacenado en la bodega para destilarlo antes de que se echara a perder y procede acordar el sobreseimiento libre y el archivo de las diligencias. Vinimusa, desahuciada por impago del alquiler, había acusado a sus antiguos arrendadores de simular un contrato de compra venta para lograr que el Juzgado número uno les permitiera disponer para su destilación de 800 hectolitros de vino embargado, en buen estado, y pendiente de subasta pública. La empresa gallega ya ha recurrido el archivo de la querella argumentado que el juzgado no entra a razonar adecuadamente los motivos del sobreseimiento y se limita a usar una fórmula preconcebida para firmar su resolución. Vinimusa también insiste en que la cooperativa aportó «una fotocopia mutilada e incompleta de un contrato modelo» al juzgado que autorizó la destilación, sin que el Juzgado número cinco lo haya verificado para saber si realmente ha habido fraude procesal. La empresa destaca además que el presidente de la cooperativa declaró que se trataba de «unos contratos hechos y que se acababan de rectificar, y que decide destilar el vino, a pesar de no ser de su propiedad todavía por no estar subastado, con el único objeto de mantener la bodega y tener liquidez». El presidente de la cooperativa, Manuel Enríquez Vilor negó desde el primer momento las acusaciones de Vinimusa y destacó que todas las actuaciones emprendidas por los cooperativistas antes de que el desalojo se hiciera efectivo se realizaron con la autorización del juzgado correspondiente y con contratos auténticos. Apropiación indebida, tampoco El archivo de la querella por estafa se une al sobreseimiento ya decretado por otro juzgado de Ponferrada, en este caso el número cuatro, de la denuncia presentada por Vinimusa contra la cooperativa por apropiación indebida de vino. También en este caso, el juzgado descartó que los socios hayan cometido una infracción criminal y Vinimusa ha recurrido el archivo. La empresa gallega, que ha involucrado a cuatro juzgados ponferradinos en su lucha judicial contra la cooperativa, también recurrió en su momento el desalojo judicial de las instalaciones decretado por el Juzgado número dos. La sentencia le condenaba a pagar 1.863 euros por impago de alquiler.

El juzgado descarta que la cooperativa de Arganza haya cometido una estafa
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