sábado 4/12/21
El comisario de la muestra explica uno de los grabados.

«Del camino a mitad de nuestra vida encontréme por una selva oscura, que de derecha senda era perdida». Con estas palabras brota el canto primero de La divina Comedia de Dante Alighieri, la misma obra que desde ayer puede leerse en las paredes de la sala de exposiciones del Campus de Ponferrada. Puede leerse y observarse a través de los grabados de un mago de la pintura, Salvador Dalí. Un hombre que ilustró escena por escena el devenir de una obra maestra, desde el infierno al paraíso, atravesando el purgatorio. Una comedia de principio trágico en la que acabó irrumpiendo el propio mundo del pintor español, haciendo suyos los versículos originales, imprimiendo en acuarela su universo personal utilizando como base lo que Dante escribió de puñi y letra. Así, donde aparecía un perro de tres cabezas, Salvador Dalí colocó un caballo, y de la nada creó a Caronte.

La Divina Comedia de Dalí está compuesta por un total de cien grabados realizados entre 1960 y 1964, y supervisados por el propio artista. El origen de este centenar de xilografías se encuentra en unas planchas de madera trabajadas con esmero para ofrecer un resultado de calidad, tanto en la forma como en los colores, que suplanta a la perfección el efecto acuarela de las ilustraciones originales. Se trata -”tal y como aseguró ayer el comisario de la exposición, Federico Fernández-” de una oportunidad única e inimitable de conocer de cerca la obra de Dalí y, con ella, su verdadera personalidad surrealista. Si bien es cierto que se rinde al misticismo propio de la obra de Dante en la última parte de la misma, el paraíso.

«Consideramos esta muestra ideal para el conocimiento y disfrute del auténtico Dalí, excéntrico, virtuoso en el dibujo y en la aplicación del color, sorprendente en la imaginería que construye y, por encima de todo, atractivo para todos los públicos, que quedarán subyugados por la innegable belleza de todas y cada una de las láminas», afirmó el comisario.

La muestra permanecerá abierta hasta el próximo día 30 de noviembre, de lunes a viernes y entre las 12.00 y las 14.00 horas, y de 18.30 a 20.30 horas.

Una colección que pudo no ver la luz. La belleza de los grabados que Dalí realizó sobre La Divina Comedia pudo haber quedado en la sombra de no ser por el papa Pío XII, que animó al pintor a que continuara un trabajo que había iniciado por encargo del Gobierno italiano y que tuvo que abortar ante la polémica suscitada entre la sociedad italiana por el hecho de que fuera un español y no un italiano el escogido..

«La divina comedia» a ojos de Dalí