lunes 24/1/22
Trabajadores de LM, ayer en el exterior del lugar en el que se celebran las reuniones. ANA F. BARREDO

Siete reuniones después, las posiciones de la dirección de la factoría de palas eólicas de LM Wind Power y del comité de empresa continúan estando muy distanciadas pese a que la primera ha dado un margen de 23 trabajadores. Sí, ha propuesto rebajar el despido colectivo hasta los 370 operarios después de que la parte social le pusiera sobre la mesa documentación que acredita que, hace unos meses, se externalizaron determinadas tareas que, hasta entonces, se venían realizando en la factoría y que ahora pueden volver a asumir los propios trabajadores. El comité considera, eso sí, que 23 es un número insuficiente para el trabajo en cuestión y mantiene abierta la lucha por conseguir las «mejores condiciones posibles», aseguró el delegado de CC OO, Ursicino Sánchez.

«En abril, se nos trasladó la decisión de externalizar algunas tareas de manera puntual y excepcional y, ahora, les hemos pedido que las internalicen», explicó el presidente del comité de empresa, Gabriel Garnelo. Se trata de telas de fibra de vidrio y de los núcleos que llevan las palas, entre otros. Materiales que se estaban haciendo en la fábrica del polígono industrial de La Llanada (Santo Tomás de las Ollas) y que, desde principios de año, se traían de fuera. Recuperando su fabricación, se ganan puestos de trabajo, pero 23 es una cifra insuficiente para las pretensiones de la parte social, que considera que deben ser más sin especificar un número, ya que «eso dependerá del modelo de pala que vamos a tener». Y, precisamente, esta afirmación abre una nueva incógnita: el futuro real de la planta berciana.

«No nos presentan un plan de viabilidad a futuro. No sabemos lo que vamos a producir el año que viene»
GABRIEL GARNELO
PRESIDENTE DEL COMITÉ

El comité de empresa de la fábrica de LM en Ponferrada insistió en que el despido de prácticamente el 40% de la plantilla actual puede ser tan solo la punta del iceberg y esté en ciernes una deslocalización. Idea sobre la que también abundaron ayer el presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán; y el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en la provincia, Juan Martínez Majo. Ambos aseguraron no entender la postura inamovible de la dirección y las dificultades que se han encontrado las administraciones para mantener un diálogo con la compañía en su afán por defender los intereses del Bierzo.

Majo volvió a solicitar a LM que acepte la propuesta de la Junta de reconvertir el ERE presentado en un ERTE que costearía la propia administración. De no aceptarlo —consideró el delegado territorial— deja claro que su pretensión es la deslocalización.

Falta de compromiso no solo con los trabajadores, sino con el propio territorio en el que está ubicada la planta. Esto es lo que criticó Eduardo Morán. «Ha sido LM Ponferrada la que ha sacado las castañas del fuego a la propia empresa LM. Por lo tanto, yo creo que hay una falta de compromiso total por parte de la nueva dirección», dijo el presidente provincial.

La última reunión
Será mañana, pero si no se acercan posturas, el comité tratará de forzar alguna reunión extra

Lo cierto es que hace ya un par de años que el comité viene advirtiendo la posibilidad de que la empresa está planeando una deslocalización, algo similar a lo que ocurrió hace años. En ello incidió ayer Gabriel Garnelo. «No nos presentan un plan de viabilidad. Lo que nos presentan es humo. Nosotros no sabemos lo que vamos a producir el año que viene. Hasta que no se firme un compromiso por escrito, no hay garantías», aseguró el presidente de un órgano social que representa los intereses de más de mil trabajadores. No hay que olvidar que la factoría de LM Wind Power es, a día de hoy, la principal industrial de la comarca berciana.

La última reunión agendada para la negociación del ERE es mañana a partir de las 11.00. La de ayer, que comenzó a las 9.30 horas, continuaba sin visos de acuerdo al cierre de esta edición. En todo caso, el comité quiere agotar todos los cartuchos y está por la labor de intentar forzar alguna reunión extraordinaria hoy mismo si las partes continúan sin acercar posturas. Más allá de esto, en caso de que el plazo de negociación se cierre sin acuerdo, la empresa podrá imponer directamente el despido colectivo y al comité le quedará la vía judicial, «amén de otras medidas de presión que podamos llevar a cabo», dijo Garnelo.

LM mueve ficha y rebaja a 370 los despidos sin acuerdo con el comité
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