martes 15/6/21

‘El Señor de Bembibre’ en acrílico

El artista Luis Gómez Domingo inauguró en el Museo del Bierzo la exposición ‘En una tarde de mayo’ que relata la obra magna de Gil y Carrasco a través de 26 pinturas.

Ponferrada cuenta ya con una muestra pictórica que repasa, capítulo a capítulo, la obra magna y más internacional del escritor Enrique Gil y Carrasco, El señor de Bembibre. Una exposición del artista Luis Gómez Domingo que lleva por título En una tarde de mayo y que ya se expone en el patio central y en la cripta del Museo del Bierzo, donde permanecerá hasta el 31 de agosto como parte del programa diseñado por el Ayuntamiento de la capital berciana para conmemorar el Año Romántico con motivo del bicentenario del nacimiento del citado escritor villafranquino.

La inauguración de la muestra tuvo lugar ayer. 26 obras realizadas en acrílico sobre papel integran la exposición pública de una colección mucho más amplia. El conjunto diseñado por López Domingo está conformado por 39 pinturas —una por cada capítulo de El señor de Bembibre— pero por razones de espacio no ha sido posible colgarlas todas de los muros de piedra de la vieja cárcel reconvertida en museo de la calle del Reloj. Así lo explicó el concejal de Cultura, Santiago Macías, quien aprovechó la inauguración de En una tarde de mayo para poner de relieve la figura de su autor, «un berciano de Teruel» o un turolense que vive en el Bierzo», en Lombillo para ser más exactos, y que ha sabido captar, como ninguno otro, la obra insignia del poeta homenajeado. El propio Gómez Domingo reconoció que descubrió la grandeza de esta novela histórica la segunda vez que la leyó y recomendó a todos los bercianos y «a todo el mundo» visitar la exposición pictórica ayer inaugurada con el fin de abrirse a «esta novela fantástica y romántica».

El pintor explicó también que empezó a pintar sobre El señor de Bembibre de una «manera casual» y fue cuando tuvo constancia de la celebración del bicentenario de su nacimiento cuando «profundicé mucho más». Ahí descubrió de nuevo un libro que ha dado lugar a una composición pictórica que huye de la monotonía o la unidad descriptiva. Cada cuadro es diferente del anterior y tienen entidad en sí misma, como así son también los capítulos narrados por Gil y Carrasco. «Como cada capítulo tiene unas circunstancias y unos personajes distintos, a mí me han inspirado algo totalmente distinto y el resultado es el que puede verse. No hay monotonía, cada cuadro es el reflejo de lo que a mí me ha dicho cada capítulo», aclaró Luis Gómez Domingo en la mañana de la puesta de largo.

‘El Señor de Bembibre’ en acrílico
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