miércoles 25/5/22

Los maios florean Villafranca tras un invierno de dos años

Envueltos en ramas de verde intenso y piendo castañas al pie de los balcones, los maios humanos volvieron a recorrer las calles entre una multitud de vecinos y cantando coplas al ritmo alegre de las gaitas
                      Los maios partieron de diferentes puntos y se reunieron en la plaza Mayor. L. DE LA MATA
Los maios partieron de diferentes puntos y se reunieron en la plaza Mayor. L. DE LA MATA

La Festa dos Maios de Villafranca del Bierzo es una Fiesta de Interés Turístico Provincial que, como todas, ha estado apagada por culpa de la pandemia. En 2020 hubo que hacerla desde los balcones y el año pasado el tono fue descafeinado ante la poca conveniencia de juntar a una multitud. Pero este sí, este año ha sido el de la verdadera explosión. Como los maios humanos forrados de ramajes han anunciado la llegada de la primavera desde tiempos ancestrales, simbolizando un cambio de ciclo, esta vez también fueron el altavoz de la normalidad que todos han estado esperando.

A primera hora de ayer, como manda la tradición, los grupos salieron a cortar las cañaveiras en el entorno de Villafranca para luego vestirse con ellas y recorrer las calles del pueblo a ritmo de gaita y tambor. Se cantaron las tradicionales coplas y se pidieron castañas al pie de los balcones. Cada grupo salió de un punto para juntarse, al final, en la plaza Mayor, desde donde todos siguieron juntos el camino hasta el Campairo, donde se celebró la comida campestre.

«Levántate maio, bastante durmiche, pasou un burro e non o sentiche», dice la copla con la que todos los maios se tiran al suelo en la plaza Mayor para después despertar y erguirse de nuevo y, con ellos, la nueva estación.

Los maios florean Villafranca tras un invierno de dos años