martes 17/5/22

Tras la firma, la noche del pasado miércoles, la operación de compra venta se extenderá durante los dos próximos meses para cerrar todos los documentos y se tendrán que superar una serie de requisitos administrativos en diferentes países para dar por cerrada totalmente la transacción. Se trata de los típicos trámites habituales propios de una operación financiera de esta magnitud.

Bookfield, la firma que a partir de ahora se encarga del presente y futuro inmediato de Cupa Group, administra bienes por importe de 220.000 millones de dólares. Se encarga y está especializada en propiedades, energías renovables, infraestructuras públicas y privadas y gestión de fondos privados.

Brookfield se encuentra en la actualidad en un proceso de expansión, cuenta con más de un centenar de delegaciones por todo el mundo y está presente de forma directa en una veintena de países, entre ellos España, en el número 21 de la calle Serrano de Madrid, a cuyo frente se encuentra desde 2016 Alberto Nin Garaizabal. La firma canadiense que se acaba de hacer con los activos de Cupa Group cuenta ya con 28.000 empleados.

Según el Financial Times, Brookfield es un nombre que sobresale por encima de la industria global de la inversión, aunque reciba menos atención que rivales de un tamaño mundial similar. La firma de la compañía se puede ver en rascacielos de primera línea en Londres, Berlín o Nueva York, donde llega a eclipsar al resto de arrendadores comerciales de rascacielos. Pero su influencia financiera va más allá de lo inmobiliario o inversión en materias primas como puede ser ahora en este caso la pizarra. Por ejemplo, cuenta con una variada cartera de inversiones, que van desde 15.000 kilómetros de ferrocarriles y carreteras de peaje, a una séptima parte de las antenas de telefonía de Francia; o también inversiones en Westinghouse, el fabricante de reactores nucleares. Brookfield tuvo sus orígenes en una dinastía familiar dedicada a los licores Bronfman y en la actualidad capta dinero de inversores en Bolsa y se mueve a un alto nivel financiero,, por ejemplo con estados como Qatar. El consejero delegado de Brookfield, Bruce Flatt, llegó a decir públicamente que con su reputación, si se da una gran transacción financiera difícil, se acude a ellos, al propio Brookfield.

Dos meses para cerrar todos los acuerdos de la operación de venta