miércoles 19.02.2020
FINALIZADAS LAS OBRAS

El monasterio de Montes vuelve a la vida y da esperanza a la Tebaida

Las instituciones destacan el potencial turístico y cultural del edificio tras su rehabilitación.
Las autoridades contemplan a través de un ventanal las dependencias monacales. L. D. M.
Las autoridades contemplan a través de un ventanal las dependencias monacales. L. D. M.

j. c. f. | San Pedro de montes

«Ésta es una obra que nos introduce un poco de alegría en el corazón. Un corazón triste por esas laderas negras que se ven al venir, y que, con el esfuerzo de todos tendremos que intentaremos recuperar». El consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez Quiñones reflejó en la intervención que realizó con motivo de la finalización de las obras de recuperación del monasterio de Montes la contraposición que se palpa en la Tebaida berciana entre la superficie muerta tras el incendio que arrasó el Oza y la vida recuperada intramuros del recinto monacal.

Una vuelta a la vida del recinto fundado por San Fructuoso con la rehabilitación de ala oriental, donde se han habilitado más de 790 metros cuadrados (con la restauración de la planta baja y la primera planta) con el objetivo de seguir dando forma al proyecto Genadii, de puesta en valor del Valle del Oza y la Tebaida.

«Esto es un camino en el que hemos llegado al primer objetivo y tenemos que pensar en el siguiente paso», aseguró el consejero de Fomento. Un deseo al que se sumó la delegada del Gobierno en Castilla y León, María José Salgueiro, quien destacó la colaboración entre administraciones y con el sector privado, para la consecución de los objetivos que se había marcado este proyecto: «desarrollar las potencialidades turísticas y culturales que tiene esta zona».

Sin embargo, la delegada del Gobierno quiso ir un poco más allá y se refirió a las posibilidades que con el proyecto Genadii, de la que el monasterio es sólo una pieza más, se abren de cara a la generación de empleo. «Esta actuación se enmarca en una estrategia de recuperación integral de este valle iniciada hace tres años, que tiene todavía mucho más desarrollo que llevar a cabo, pero que a través de este proyecto es un buen sistema para que, además de esas visitas turísticas y las de carácter cultural, se puedan hacer unas instalaciones de empresas, dentro de lo que se denomina ‘trabajo verde’, y generen empleo, que es el objetivo que nos preocupa a todos», destacó Salgueiro.

Por su parte, la alcaldesa de Ponferrrada se refirió al proyecto de rehabilitación del monasterio y su vocación de ser centro de recepción de visitantes y e iniciativas y el «verdadero objetivo de este proyecto, que no es otro que luchar contra la despoblación del medio rural». Merayo destacó que «la conservación de los monumentos históricos proporciona vida, proporciona visitas y proporciona dinamismo. Nos ayuda a recordar quienes somos, pero, sobre todo, nos da un camino para ver a dónde nos podemos dirigir en estos tiempos».

Una de las piezas fundamentales en la recuperación de esta ala este del monasterio de San Pedro de Montes es la Fundación Hospital de la Reina. El administrador, Antolín de Cela, calificó la rehabilitación como «un gesto de corazón hacia las gentes de estos valles», recordando lo que ellos en un primer momento aportaron a la Fundación.

La bendición del edificio corrió a cargo del vicario general de la Diócesis de Astorga, José Luis Castro, quien, tras excusar la ausencia del obispo, recordó que la vida ha vuelto al recinto monástico el día de San Genadio «el primer reconstructor del mismo».

Con los pies afianzados en el presente, dos mensajes de futuro se escucharon en la sala. Por un lado, el del vicario de la diócesis astorgana, recordando que en 2019 se cumplen 1.100 años de la reedificación, por lo que «sería una buena oportunidad para realizar una intervención en la iglesia». La segunda, del Consejero de Fomento, y referida a la recuperación de la riqueza natural calcinada en la Tebaida. «En un plazo de dos años, la parte de matorral y monte bajo podrá tener una característica similar a la anterior del incendio, y el 10% de territorio arbolado, roble que está acostumbrada a los incendios, tendrá una regeneración espontánea. Y allí donde no se regenere actuaremos. Hay que tener la ilusión de que lo peor ya ha pasado».

El monasterio de Montes vuelve a la vida y da esperanza a la Tebaida