miércoles 18.09.2019
1999 - 2019. Veinte años del Plan Director

Montes necesita dos millones para el monasterio

La Fundación del Hospital de la Reina abordará este otoño el futuro de los monasterios de San Pedro.

Convertir las celdas de los monjes en hotel obligaría a encontrar un inversor privado

Foto: L. DE LA MATA
Foto: L. DE LA MATA

Al monasterio de San Pedro de Montes, en el corazón de la Tebaida Berciana, le ocurría hace veinte años lo que una de las torres del Castillo Viejo de Ponferrada; la hiedra que recubría sus paredes era su mayor amenaza. Y eliminarla fue una de las primeras actuaciones emprendidas bajo la dirección del Plan Director de la restauración del monumento en ruinas que en 1999 firmaba el arquitecto Eloy Algorri. Veinte años después, y con dos grandes proyectos de consolidación y reconstrucción ejecutados —el desescombro de 2003, que sacó a la luz la antigua cocina monacal, un aljibe, letrinas y una rampa con un presupuesto de 330.000 euros, y la edificación de la galería oriental en 2017 con un millón de euros— el cenobio abandonado con la desamortización de 1848 necesita al menos dos millones de euros más para que la Fundación del Hospital de la Reina, titular del complejo monástico, pueda continuar con sus planes para poner en uso el resto del complejo.

Es la cifra que avanza el administrador de la Fundación y párroco de la iglesia monasterio adscrita a la Basílica de la Encina, Antolín de Cela, a menos de dos meses de que la zona recuperada del cenobio acoja el próximo 24 de octubre el congreso internacional organizado por la Universidad de León y la Uned que conmemorará el 1.100º aniversario de la consagración del templo en el año 919.

«Tirando por lo bajo necesitaremos un millón y medio para convertir las celdas de los monjes en habitaciones, hacer el comedor, la cocina, los baños. Y si tenemos que sacar la cocina y la lavandería fuera del monasterio para cumplir el Plan Director nos vamos a los dos millones», explica Antolín de Cela. Contar con cocina y lavandería externa obligará a la Fundación del Hospital de la Reina a negociar con la Fundación Valdés —que vela por el legado de la familia que en su día se hizo con el complejo monástico tras la desamortización— para usar un inmueble próximo.

No incluye en sus cálculos el dinero que también sería necesario para arreglar de una vez la iglesia, donde la humedad se está comiendo la madera de dos retablos grandes y dos pequeños, y donde sería necesario actuar sobre la paredes. De Cela cree conveniente presentar una memoria económica en busca de una nueva intervención de la Junta de Castilla y León en el templo. En 2010, la administración autonómica ya invertía 317.000 euros en la fachada y el tejado del templo, la zona que mejor ha esquivado la ruina.

Pero la inversión más fuerte seguiría siendo la del monasterio, donde De Cela entiende que sería necesaria la participación de un inversor privado, del sector de la hostelería si se opta por convertir las celdas de los monjes en habitación de hotel. Una empresa a la que la Fundación del Hospital de la Reina podría ceder a cambio de un canon y una asignación la explotación del complejo por un periodo de tiempo.

De Cela espera, en cualquier caso, que el congreso de octubre sea un buen escaparate para las necesidades del monasterio, que llegó a estar en la Lista Roja del patrimonio amenazado que elabora la asociación Hispania Nostra.

El Patronato de la Fundación, que preside el alcalde de Ponferrada, deberá reunirse en estas semanas y abordar el futuro del monasterio. La idea de continuar con las obras no es nueva. El propio consejero de Fomento de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, así lo apuntaba en enero de 2017 cuando visitaba la galería oriental todavía cubierta de andamios. «Esta obra —dijo entonces— no es el final».

Montes necesita dos millones para el monasterio