jueves. 30.06.2022
Infraestructuras

El derrumbe del Castro saca a la luz un fallo estructural que cortará durante meses la A-6

El ministerio asegura que no escatimará fondos y admite que está ante un caso nunca antes visto en la red de carreteras

No se escatimarán fondos, pero la reparación del viaducto del Castro, entre el Bierzo y Galicia, llevará tiempo, lo que obligará a circular por la antigua N-VI, tanto hacia La Coruña como hacia Madrid, durante nueve kilómetros en el paso por Piedrafita. Un plazo que hoy no se ha atravido a cuantificar el director general de Carreteras del Ministerio de Transportes, Javier Herrero, en una visita al derrumbe, que ha afectado también a un pilar que será derribado en las próximas semanas.

Herrero, ingeniero de profesión, que analizó la situación sobre el terreno acompañado por el delegado del Gobierno en Galicia y los subdelegados de Lugo y León, después de un encuentro previo con los alcaldes de Piedrafita y Vega de Valcarce, reconoció que el Ministerio está ante un problema nunca antes visto en la Red de Carreteras del Estado.

¿La causa? Aún es pronto, según el director general, teniendo en cuenta el sistema de construcción del viaducto, que técnicamente se conoce como isostático, que significa que cada tablero de hormigón entre dos pilastras es independiente. Algo tuvo que ocurrir para que se viniera abajo. La obra que se estaba ejecutando tenía como objetivo cambiar el tensado de todo el viaducto, ya que se había detectado que los cables sufrían corrosión por las condiciones meteorológicas de la zona y el uso de fundentes en invierno. Que se haya derrumbado cuando estaba a punto de acabarse los trabajos, con un presupuesto de 25 millones, pone de manifiesto, según Herrero, que algo pasó en la estructura, posiblemente en una de las pilastras, que tienen una cimentación de entre 15 y 18 metros.

En las próximas semanas se harán pruebas de geodesia, «tanto en lo que se ve como lo que no se ve», para determinar la causa final del derrumbe. «Este colapso no tiene antecedentes a nivel mundial», reconoció. “Creemos que lo se estaba haciendo era lo correcto, pero creemos que puede haber problemas mayores, que no se habían mostrado y por lo tanto no los habíamos detectado”, insistió.

El Gobierno pide tranquilidad

Por su parte, el delegado del Gobierno en Galicia, José Manuel Miñones, quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a los usuarios de la A-6, al tiempo que insistió en que la prioridad ahora es la seguridad. Todo ello después de reconocer que las obras de reparación de la zona afectada del viaducto «llevarán tiempo».

Miñones también se congratuló de que no hubiera habido víctimas cuando se vino abajo la estructura de hormigón. «Somos conscientes de la importancia de este tramo, tanto para Galicia como para Castilla y León: Vamos a trabajar para ofrecer las mejores alternativas posibles. Paciencia, prudencia, porque los desvíos se van a prolongar a lo largo del tiempo”, insistió. Tanto Miñones como Herrero se han puesto en contacto con la Xunta y la Junta para informarles de la situación.

Iniciativas del BNG

El BNG ha presentado diferentes iniciativas en el Congreso de los Diputados para impulsar que se investigue el derrumbamiento del viaducto del Castro. La parlamentaria autonómica Olalla Rodil afirmó, en declaraciones a los medios de comunicación, que “deben explicarse los motivos del derrumbamiento de este puente, que ya tenía deficiencias estructurales y llevaba casi un año en obras”.

El BNG exige que sea analizada “toda la infraestructura” y no solo ese punto del trazado de la Autovía del Noroeste para descartar posibles riesgos para los usuarios.
De hecho, según el Bloque, esta autovía presenta deficiencias en todo su trazado, porque el Gobierno mantiene “en un estado de abandono constante el mantenimiento y la conservación” de la red estatal de carreteras.

El derrumbe del Castro saca a la luz un fallo estructural que cortará durante meses la A-6