lunes. 27.06.2022
                      DL5P14F4-13-24-17-7.jpg
DL5P14F4-13-24-17-7.jpg

Mira que el nombre del pueblo donde fue localizado, casi muerto y con escasas posibilidades de salir adelante, es largo. Dicen que el más largo de España: Colinas del Campo de Martín Moro Toledano. Sin embargo, el osezno más famoso del Bierzo sigue sin nombre.

La buena noticia, a la espera de ese ‘bautizo’, es que está mejor. La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio informó ayer que durante su estancia en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres, ubicado en la provincia de Valladolid, el osezno ha experimentado una clara mejoría, aunque todavía presenta secuelas del fuerte traumatismo recibido. «El equipo de veterinarios de los centros de fauna de la Junta de Castilla y León sigue monitorizando al esbardo —es un sinónimo de osezno— para ver su evolución», asegura la Junta en una nota oficial.

El animal fue encontrado por un vecino en estado crítico en la localidad de Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, perteneciente al municipio de Igüeña, y fue traslado por agentes forestalales de la Junta al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid, donde está siendo atendido desde entonces.

El osezno ha evolucionado favorablemente tras 10 días de cuidados intensivos. En los primeros días de su llegada al centro se encontraba en estado crítico con pronóstico reservado, presentando estupor y reflejos disminuidos, según las mismas fuentes. «Conforme han pasado los días, mostraba desde periodos de alerta ocasionales hasta encontrarse completamente atento con respuesta a estímulos ambientales que le rodean, si bien aún se tienen dudas respecto a su visión, ya que presenta estrabismo y ausencia de reflejos pupilares», señalan desde el equipo veterinario.

A finales de la semana pasada comenzó a poder incorporarse sobre las extremidades posteriores, hasta llegar a poder mantener el equilibrio en estación por cortos periodos de tiempo. Con los días, finalmente ha conseguido caminar, correr y trepar, aunque con poca coordinación.

Actualmente se encuentra completamente aislado en las instalaciones del Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid de Valladolid. Ya se alimenta por sí solo y muestra o un comportamiento propio de ejemplares de su edad. «Aunque ha presentado una mejoría y ya se encuentra fuera de peligro, aún es necesario continuar valorando al ejemplar y realizar pruebas diagnósticas para poder determinar el pronóstico de las lesiones que presenta», aclaran las mismas fuentes de la Junta.

En los próximos días, y una vez realizadas nuevas pruebas diagnósticas complementarias, será trasladado a una instalación específica para osos pardos en el Centro de Recuperación de Fauna en Villaescusa, en colaboración con el Gobierno de Cantabria.

El objetivo, según fuentes de la Consejería, es poder realizar un seguimiento exhaustivo y que continúe su desarrollo de manera normal, en condiciones de mínima intervención humana. «Si la evolución es favorable y el ejemplar es apto para su reintroducción al medio natural, se le trasladará a las instalaciones para la aclimatación de osos pardos que tiene la Junta de Castilla y León en la finca de Valsemana, en la provincia de León, en condiciones de semilibertad, siguiendo las experiencias de las oseznas Saba y Éndriga, que fueron reintroducidas con éxito tras su paso por estas instalaciones.

El osezno de Colinas vuelve a nacer: ya come, corre y juega