domingo. 25.09.2022
Medio Ambiente

El oso pardo se asienta en Fornela

Los montes de los pueblos de Peranzanes son ya residencia y zona de hibernación habitual de los plantígrados, que antes regresaban a Asturias. Epigmenio Ramón, de Trascastro, ha documentado sus movimientos y visto hasta seis osos juntos
2019111002322150521
Epigmenio Ramón y su perro, en los montes por donde se mueve el oso. DL

Perdices, corzos, jabalíes, lobos, rebecos, urogallos, jinetas, liebres, nutrias, águilas y hasta el azor se dan cita con su vida salvaje en Fornela, uno de los valles del Bierzo con más personalidad minimalista, en el municipio de Peranzanes, en el corazón de la sierra de Ancares. Y ahora, a toda esa fauna se ha sumado —de manera permanente— el oso pardo. Son familias de plantígrados que han dejado de ser nómadas a lo grande y ya no vagabundean cientos de kilómetros para buscar comida, procedentes de la zona asturiana. Hoy, están asentados en Fornela, donde viven todo el año, hibernando en estos montes de la provincia.

 

Los vecinos de los pueblos del Ayuntamiento de Peranzanes —Trascastro, Chano, Cariseda, Faro, Fresnedelo y Guímara— están más que acostumbrados a ver el oso. Prácticamente lo han visto nada más acercase al corredor de su vivienda. De hecho, una señora de edad avanzada, vecina de Trascastro, lo sabe bien, puesto que al oso le dio por entrar asiduamente a su huerta, e incluso se le encaramaba al balcón. Tuvieron que llamar a los de la Fundación Oso Pardo y pasaron allí varias noches para intentar cambiarle la costumbre.

 

Una de las personas que más sabe de osos del Valle de Fornela es Epigmenio Ramón. Nacido en Trascastro, a sus 49 años ha tenido la fortuna de llegar a ver en libertad una manada de hasta seis osos y osas con sus crías. Epigmenio es un prejubilado que trabajó en las minas, entre otras en Cerredo. Pero también le ha dado un poco a todo. Ha sido capataz de brigadas forestales contra los incendios, pescadero en Madrid y también sabe de montajes industriales y de la madera.

oso

Lleva el monte en la sangre y es uno de esos observadores de la naturaleza que, con paciencia y utensilios básicos como la cámara de su teléfono móvil, ha logrado grabar y fotografiar la vida de los osos que han elegido el Valle de Fornela para vivir y procrear. De hecho, Epigmenio ha visto con sus ojos cómo se apareaba un oso y una osa.

 

Cuenta este nativo de Trascastro, que ahora por circunstancias de la vida reside temporalmente en Valladolid, que es una verdadera delicia para los sentidos ver cómo viven estas familias de osos. «Se mueven bastante, vienen de la zona de Degaña, pero ahora hay población fijada aquí y se ven todos los años a las osas con sus crías; hay osas con una, dos y hasta tres crías; de hecho se han visto varias osas con tres crías; especialmente en la época que más se mueven para buscar alimentos, como las cerezas, los arándanos y también la miel, que les gusta mucho», cuenta este montañero, que ha mamado la intensidad de la naturaleza de Ancares y Fornela.

 

En abril, mayo, y especialmente en julio, época en la que maduran las cerezas, es cuando se ven más osas con sus crías por tierras de Fornela. Suelen también seguirlas algún macho por si se ponen en celo. Incluso las osas tienen que ser muy cuidadosas con sus crías, dado que deben protegerlas de los machos que las acechan, según ha podido presenciar y documentar el propio Epigmenio Ramón.

Oficina de la FOP en Peranzanes

El alcalde de Peranzanes, Vicente Díaz, confirma que, en efecto, los osos han elegido como hábitat permanente los montes de Fornela. Es más el alcalde va más allá y llega a decir con rotundidad que en su ayuntamiento existe una mayor población de osos que en Laciana. «Aquí hay más osos que en Villablino; lo que pasa es que nosotros no le damos tanta propaganda», afirmaba ayer  tarde a este periódico.
Desde el Ayuntamiento de Peranzanes quieren que la Fundación Oso Pardo (FOP), —una de las entidades que realmente mejor conoce la población de osos y todo lo que se mueve a su alrededor— abra oficina en el Valle de Fornela. «Con ella se daría a conocer mejor el oso y es necesario hacer algo aquí para potenciar esta zona», remarca el alcalde. Cuenta Vicente Díaz que este año se vieron menos osos, pero dice que «el año anterior fue por demás».

El oso pardo se asienta en Fornela