martes 17/5/22
                      Imagen de archivo de las locomotoras de Ponferrada. L. DE LA MATA
Imagen de archivo de las locomotoras de Ponferrada. L. DE LA MATA

No es responsabilidad sólo del equipo de gobierno que encabeza Olegario Ramón sino de todos los que han pasado por el Ayuntamiento de Ponferrada, aunque el actual no ha movido un dedo por acabar con una de las vergüenzas del patrimonio berciano. Poner en valor las locomotoras que se acumulan como chatarra en las vías del tren, a la altura de la zona comercial de La Herrería.

Su situación ha provocado, en el actual mandato, que Hispania Nostra, una asociación de gran prestigio que busca salvaguardar el patrimonio cultural e industrial de España, haya incluido su deterioro en su ‘lista roja’. Su ficha es demoledora y sólo hay que leer las razones para tal sonrojo. «Presenta un riesgo grave de desaparición. El valor patrimonial atiende a la dimensión técnica, estética y simbólica que rodea a la tracción vapor. Las locomotoras de vapor constituyeron el emblema de la línea de ferrocarril Ponferrada-Villablino, recuerdo fuertemente arraigado en estas comarcas». Se refiere al Bierzo y Laciana, donde el Ponfeblino marcó la historia del valle del Sil.

Se trata de nueve antiguas locomotoras de vapor de más de un siglo de antigüedad, que se oxidan «rodeadas de maleza», dice Hispania Nostra, «abandonadas desde hace tres décadas en las inmediaciones de la estación de Ponferrada». «Si bien, una parte importante del material de tracción de la extinta compañía Minero Siderúrgica de Ponferrada fue recuperado y puesto en valor en el Museo Municipal del Ferrocarril —dice también—, estas nueve locomotoras permanecen abandonadas en la trasera de un supermercado», añade con ironía.

Ponferrada se ha convertido en el actual mandato en una de las ciudades de España con más patrimonio incluido en esa ‘lista roja’. Además de las locomotoras, está el complejo ferroviario de la Placa y dos pequeñas iglesias en el medio rural.

Sobre la Placa, Hispania Nostra también advierte en su ficha que presenta una «seria» amenaza de desaparición, aunque también dice que «pese al avanzado estado de deterioro, cuenta con una alta capacidad auto-explicativa de las relaciones funcionales del transporte ferroviario, de los procesos de mantenimiento de tracción vapor, electrificación y trasvase del carbón, sobresaliendo por su escala como espacio de contemplación. A nivel histórico, el alcance de las instalaciones refleja su papel central en la política energética de la posguerra; pues ilustra, como pocos enclaves, el interés del Estado por resolver las serias carencias de carbón por las que atravesó el país».

La otra cara: locomotoras en vía muerta en Ponferrada, ahora en la ‘lista roja’