martes 24/5/22
La Krauss número 18, que también circuló por La Robla, se descompone junto a las vías.

El Ayuntamiento de Ponferrada está dispuesto a ceder las nueve locomotoras del antiguo tren minero a Villablino que todavía se descomponen en una vía muerta de la ciudad si hay alguien dispuesto a restaurarlas. Fuentes municipales confirmaron ayer a este periódico que la institución local no puede afrontar la recuperación de las últimas máquinas de vapor del tren minero que no han sido restauradas por su elevado coste, pero insistieron en que estudiarán todas las propuestas serias que lleguen para salvar del óxido a cuantas piezas despierten interés.

Las máquinas —cinco Baldwin norteamericanas fabricadas en 1919 en Filadelfia y compradas por la Minero Siderúrgica de Ponferrada en 1920, dos Macosa españolas de 1951 y 1956, y dos Krauss centenarias que salieron de una factoría de Múnich— se pudren a espaldas de la avenida de Los Escritores desde que hace 15 años quedarán descartadas para el Museo del Ferrocarril. En este tiempo, otras cuatro locomotoras de la antigua concesión han sido cedidas por el Ayuntamiento al Museo de Azpeitia, el Club Ferroviari Vaporista de Palma de Mallorca y la Fundación Ciudad de la Energía.

La Junta de Castilla y León, propietaria de las locomotoras que se recuperaron para el museo ferroviario local, cedió al Ayuntamiento el material pendiente de restaurar en 2002.

Ponferrada ofrece las locomotoras mineras a quien pueda restaurarlas
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