lunes. 06.02.2023

Pozo Julia: galería de arte

Un convenio entre la Universidad Complutense de Madrid y Fabero ha permitido que durante 15 días nueve becarios realizasen en sus instalaciones pinturas y esculturas.
Los jóvenes ejecutaron parte de sus obras en los talleres rodeados de un paisaje rural-industrial.

Nueve becarios de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han estado quince días —desde el 5 de agosto y hasta hoy— realizando diferentes esculturas y pinturas en los talleres de carpintería y ebanistería del Pozo Julia y el Pozo Viejo de Fabero. Obras que podrán verse desde mañana y hasta el 21 de septiembre en una exposición que albergará el Pozo Julia. Posteriormente, formarán parte del almacén del futuro Parque Temático de la Minería, según explicó la alcaldesa de Fabero, Maripaz Martínez. Por su parte, la concejala de Cultura, Susana Folla, añadió que algunas de ellas se colocarán en el exterior de edificios municipales. Además, para el Consistorio este es el primer paso para crear el Centro de Interpretación, Arte y Naturaleza dentro del Pozo Viejo con talleres o espacios útiles para estudiantes de bellas artes o músicos. «Necesitamos encontrar recursos para acomete las labores pertinentes y en ello estamos trabajando», señaló Martínez.

El vicedecano de estudiantes y salidas profesionales de la Universidad Complutense, Tomás Bañuelo, fue el impulsor de esta beca de producción artística que tras varios años solicitándola ha logrado hacerla realidad. «Desde hace mucho tiempo he hecho esta propuesta y la actual alcaldesa se hizo eco de ella y comenzó los trámites con la universidad», explicó Bañuelo. Este convenio que el Ayuntamiento de Fabero firmó por un año se renovará el próximo curso con una mayor duración para «dar sentido y poner en valor los edificios de este municipio minero, especialmente en el entorno de la Antracita», tal y como señaló Bañuelo. Las instalaciones en las que trabajaron los jóvenes fueron «antiguamente utilizadas por muchos bercianos para formarse y luego marcharse a grandes empresas a trabajar», recordó el vicedecano de la UCM. También explicó que el tiempo que permanecieron los becarios no fue «excesivamente largo, pero suficiente para poder dar muestra de sus capacidades en un ambiente rural y a la vez industrial».

De los nueve jóvenes, dos ya han finalizado sus estudios en Bellas Artes y el resto se encuentran en tercero y cuarto curso. Son seis chicos y tres chicas, una de ellas realizó labores de coordinación, ya que fue «colaboradora en el decanato de la universidad durante todo el curso», según apuntó Bañuelo. Además, el vicedecano también comentó que muchos de ellos se encontraron «abrumados porque lo que a menudo ven en una película o documental pueden ahora apreciarlo a tiempo real». No solo realizaron creaciones durante los quince días que permanecieron en Fabero, sino que también pudieron adquirir conocimientos de expertos como el profesor honorífico de Bellas Artes de la UCM, Ángel Llorente. «La idea es que el próximo año esto pueda mantenerse con cursos de fundición, pintura... y traer a más profesionales como Antonio López, que ya ha mostrado su interés en la iniciativa», comentó Bañuelo.

El recién abierto camping de los perdigones de Lillo del Bierzo fue la residencia de estos nueve jóvenes durante su estancia en el municipio de Fabero con la que el impulsor de esta iniciativa, Tomás Bañuelo, espera «aportar su apoyo y colaboración a una zona minera que durante mucho tiempo estuvo sobreexplotada y hoy sufre grandes problemas económicos». Una percepción que también comparte la alcadesa del municipio, la socialista Maripaz Martínez.

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