miércoles. 06.07.2022
Peregrino, peregrino

A Santiago con un burro alquilado llamado Quijote

Un escritor de viajes coreano llega a Villafranca tras recorrer con un asno más de 500 kilómetros, a 20 por día, con descansos
                      Lim Taxi, escritor de viajes de 62 años, ayer en Villafranca con el asno que rebautizó como Don Quijote. M.F.
Lim Taxi, escritor de viajes de 62 años, ayer en Villafranca con el asno que rebautizó como Don Quijote. M.F.

Existen peregrinos convencionales —al uso— y también peregrinos, peregrinos. De esos que la Real Academia de la Lengua califica de extraños, especiales, raros o pocas veces visto. Se llama Lim Taxi, nació hace 62 años en Corea del Sur y es escritor de viajes. Es una estrella en el país asiático, publica libros, es mediático y entrega cada semana un relato para un medio de comunicación nacional. Ayer llegó a Villafranca del Bierzo, acompañado de un burro de 8 años, alquilado en tierras navarras. Salió en septiembre de San Juan de Pie de Puerto (Francia) y cuando llegó el 27 de ese mes a Roncesvalles (España) echó mano de una empresa especializada en rutas y alquiler de asnos.

Lim Taxi se dejó asesorar por los dueños de la sociedad Astotek, que llevan los navarros Aritz Aierbe y Elena Irigoien, en la localidad de Leitza, situada en la merindad de Pamplona.

Cuando partió de Navarra, el burro se llamaba Mexki, y ayer, cuando llegó a Villafranca, el coreano ya le había cambiado el nombre. Lo bautizó con el castizo Don Quijote, un guiño al personaje mundial de la literatura española cervantina.

Lim Taxi entraba en la villa del Burbia por un camino de tierra que da a la iglesia de Santiago, atravesando los ahora desplumados viñedos de las lomas más bonitas del Bierzo. Es curioso, pero cuando el coreano pronunciaba la palabra Don Quijote —con deje asiático— el animal torcía la cara y acudía presto y dócil.

Lim Taxi viaja sin risas, como se hacían las cosas antes de tanto Internet y tanto ‘influencer’. A lomos del pollino van unos 10 kilos de cereales, de los que echa mano por si el animal no tiene hierba fresca suficiente. Dice Lim, en un inglés aceptable, que él jamás se sube a lomos de Don Quijote, que se mueve a pie, a su ritmo.

Cuando llegue a Santiago de Compostela, la dueña de la empresa que le alquiló el animal en Navarra estará esperándolos para llevarse a Don Quijote (antes Mexki), a su lugar de origen, al pueblo. La labor mediática de Lim servirá para dar a conocer a sus compatriotas coreanos del Sur que hay otras formas de hacer peregrinación, el Camino.

A Santiago con un burro alquilado llamado Quijote
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