martes. 28.06.2022

Dos habitaciones, un baño con ducha, un salón comedor, una doscocina y una despensa. Luz eléctrica. Agua corriente. Las 41 viviendas 60 metros cuadrados destinadas a las familias de mineros en el poblado de la La Piela, edificadas en 1953 reunían unas comodidades que no tenía en los pueblos vecinos. Levantar el poblado costó entonces 250.000 pesetas de la época. Pero a finales de la década, perdido el interés comercial por el wólfram, el poblado se abandonó. Familias y trabajadores solteros que vivían en los sótanos de los edificios, y la pequeña demarcación de la Guardia Civil, abandonaron el lugar. La mina cerró. Y solo permaneció una década más el vigilante Jovino García y su familia, hasta que también se mudaron a Cadafresnas.

Vivienda en mejor estado

Es precisamente la antigua vivienda de la familia García, donde nació Carlos García, ‘el niño del wólfram’ la que está previsto arreglar para mostrarla a los visitantes. Es la que se encuentra en mejores condiciones porque fue la que más tiempo estuvo habitada y la que García cuidó para que no se viniera abajo.

La del wólfram y la fiebre que desató, incluida su influencia a la hora de nombrar a la Ponferrada de aquellos años como la Ciudad del Dólar, es una de las leyendas modernas más sugerentes del Bierzo, acrecentada por la novela de Raúl Guerra Garrido que en 1984 resultó finalista del Premio Planeta. Pero no es menor el atractivo de las sendas y los parajes naturales, de ahí la apuesta de Corullón por abrir un servicio de bicicletas de montaña.

Un servicio de alquiler de bicis de montaña