martes 29/9/20
Juan González Abella | Último teitador de pallozas, de Burbia

«El teitador de pallozas y hórreos se muere si no le ponen remedio»

Juan en primer plano con Santos Neira restaurando una palloza. M.F.
Juan en primer plano con Santos Neira restaurando una palloza. M.F.

Juan González Abella es uno de los últimos teitadores de pallozas del Bierzo. Un profesional de un sector que languidece y que se salva gracias al empeño de particulares y administraciones, que se niegan a dejar perder un legado ancestral. Juan es de Burbia, dirige una empresa que se llama Construpiedra y estos días de verano trabaja duro en varios proyectos de restauración de estas milenarias construcciones. A pesar de las dificultades para la continuidad de estas enseñanzas, Juan tiene un discípulo, Santos Neira, que trabaja con él en estas lides de saber techar pallozas con paja de centeno.

—¿Cuántos años lleva trabajando con las pallozas?

—Llevo 25 años.

—¿Y supongo que los encargos no sólo serán sólo del Bierzo, porque sería la ruina empresarial, claro?

—Sí, de fuera, de todos lados.

—Trabajáis mucho para las administraciones.

—Mucho para la Xunta de Galicia. Llevamos por ejemplo el mantenimiento de la zona del Cebreiro, que es donde más trabajamos. Estamos especializados en restauraciones.

Ejemplo gallego
En la zona de Galicia se cuidan las pallozas. La Xunta ayuda con 12.000 euros los hórreos

—Lo último en Campo del Agua, donde hay mucha labor por hacer.

—Sí, en la palloza en la que estamos ahora trabajando empezamos por limpiar el suelo, ya que estaba todo a monte y levantamos los muros caídos de dos metros de alto. Vamos restaurando lo que está mal; y lo que está en pie, rejuntamos la piedra.

—Lo difícil de todo esto es que hay que conseguir el centeno...

—Sí, la paja del centeno, que es lo más difícil. Este año se supone que habrá buena cosecha de centeno. El año pasado no sirvió, y al no existir centeno, por eso este año estamos más en lo que es la restauración de muros. De no ser así, hoy tendríamos que estar haciendo hórreos.

—¿Y porqué no sirve ese centeno?

—Porque era muy pequeño y débil. El año pasado no servía. Quedó pequeño y malo por falta de agua. Pero este año, según el que lo cosecha va bien.

Pervivencia
La techumbre de una palloza suele durar en perectas condiciones unos veinte años

—¿Tenéis que plantar centeno cada año?

—Nosotros no nos dedicamos a eso, a plantar. Se dedica otra gente, se lo encargamos y ya nos lo dan preparado para el teito. Sólo repasarlo un poco y ya está.

—¿Y eso dónde lo compráis, en tierra de campos, en León, en Castilla?

—Eso, en Vega Magaz, en la zona leonesa de La Cepeda. Lo hacen allí unos chavales que llevan toda la vida con eso. Su padre se lo dejó a ellos y ellos siguen.

—Entonces,esto es también como una especie de economía circular. Dependéis unos de otros en el tema de las pallozas.

—Sí. Este año hicimos también dos obras del centeno que cosecharon ellos mismos. En la zona de León quedó mala la cosecha, pero por Galicia aún servía. Y entonces hicimos obra en Fonfría y Piornedo, donde cosecharon allí la propia paja.

—En esa zona de Galicia están recuperando mucho y bien las pallozas y se preocupan por estos temas.

—Sí, Piornedo es de los pocos pueblos que quedan pallozas y esta bastante bien cuidado.

¿Y en el Bierzo hay mucho campo?

—En el Bierzo está Balouta, a donde iremos a finales del verano a darle un repaso a las cumbres de las pallozas. Está Pereda y también un poco las de Carracedelo. También los castros de Chano y tampoco hay mucho más. Y en Campo del Agua, donde hace 15 años hicieron la última y ahora, a ver si ayudan a teitar esta que estamos con los muros y esperamos el tejado.

—Sí, porque un teito de palloza, ¿cuánto cuesta?

—Sí cuesta, calcúlale 200 euros el metro cuadrado. Es muy laborioso, es todo a mano. La paja de centeno ya te sale el metro cuadrado a unos 70 euros. Luego está la madera, la mano de obra, que hay que hacer las cuerdas, porque va todo atado.

—Las enseñanzas que ahora domina ¿quién se las pasó?

—Me enseñó a teitar un señor de Chan de Villar, Manolín. Se jubiló a los 57 años por problemas de la profesión, se le dormían las piernas. Y luego ya quedé yo y Santos Neira está ahora con nosotros, ya que fue el único que salió del curso que dio el Consejo Comarcal.

¿En el Bierzo estáis sólo vosotros?

—Sí, hay uno en la zona de Puente de Domingo Flórez que no conozco aunque ví en un video por La Cabrera, y también Chis hace un poco. En Piornedo hay otro par de ellos. De Burbia nosotros, en la empresa estamos seis y esto lo hacemos dos.

Juan González Abella aprendió de Manolín de Chan de Villar. M.F.

—¿Cómo ve el futuro, hay posibilidades en este campo?

—Esto se muere (risas) si no se pone remedio. Sí, porque es muy caro y perenne.

—¿Cuánto dura un teito?

—En zonas difíciles de temperatura y otros está por los veinte años. Es una inversión cara.

—Y claro, ¡lo de innovar en este campo, rompería la esencia de la tradición!

—Sí, lo auténtico es lo que es. Hay quien me pide poner chapa en la palloza, pero por orgullo, por la tradición, yo al menos me niego en rotundo.

—¿Habrá relevo generacional en esta profesión ya en dificultades?

—Sí habría seguimiento su hubiera trabajo. Si se siguen restaurando siempre habrá quien las haga. Abogamos por mantener estas tradiciones. El año pasado tuvimos con nosotros un becario todo el verano, aprendiendo

—¿Qué proyectos tiene en cartera?

—Tenemos mucho trabajo en hórreos, porque los están subvencionando en la zona de Galicia. Les dan hasta 12.000 euros de subvención.

—Es clave la ayuda pública.

—Sí, lo es. Es muy importante, porque de lo contrario sería imposible mantener esto. En privado es más difícil que se gasten 200 euros el metro cuadrado en un tejado. Hay un hórreo en la zona de Campo del Agua que estamos mirando para restaurar y sí es verdad que es una pena que se pierda, porque es único

—Una obra suele traer pareja otra obra cercana, es como que se contagia la necesidad de restaurar ...

—Sí. Nosotros hacemos un trabajo único y es verdad que sale el trabajo cuando nos ven haciendo una obra. El que necesita hacer una obra de estas nos busca.

«El teitador de pallozas y hórreos se muere si no le ponen remedio»