lunes. 04.07.2022
Tribunales

«Todo fue por venganza; me dijo que si la dejaba me arruinaba la vida»

El exnovio de Vanesa asegura en el juicio que tras romper no tuvo más relación con la acusada
Vanesa, llegando a la Audiencia Provincial de León el pasado lunes. RAMIRO

La segunda jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de León contra Vanesa y Fernando, por urdir un plan para implicar al exnovio de la joven de Fabero en un falso secuestro, tuvo ayer como protagonista a Ibán, que iba a ser el principal perjudicado por la acusación de que le habían echado pegamento en la vagina a la acusada.

Citado como testigo, contestó a los letrados de todas las partes durante dos horas. Relató la relación que tuvo con Vanesa, las denuncias que interpuso contra él que le llevaron, en total, 317 días a la cárcel y el motivo por el que fue todo según su versión. «Fue una venganza», dijo a la fiscal Ibán, que explicó que a raíz de los supuestos hechos sus dos hijas, de una relación anterior, le han dejado de hablar porque le tienen miedo. Además tuvo que cambiar de domicilio por los insultos de algunos vecinos y por los comentarios en las redes sociales.

La relación con Vanesa empezó a primeros de 2015 y todo fue bien hasta que supo que tomaba pastillas por el tratamiento psiquiátrico que seguía, dos meses después, explicó. «Empezamos a discutir un día sí y otro también». Esas discusiones motivaron, siempre según su relato, que Vanesa llegara a autolesionarse y amenazarle con suicidarse. Una convivencia complicada que le llevó a decir «hasta aquí». «Un día, que iba a ir a Bembibre, me encerró en casa y llamó a la Guardia Civil para acusarme de malos tratos», añadió. Se lo llevaron y, a partir de entonces, llegó a sumar una decena de detenciones por las que ha estado hasta en cuatro ocasiones en la cárcel, recordó ante el tribunal. «El día que la dejé me dijo: si me dejas te arruino la vida».

Llegó a llevar una pulsera por decisión judicial para que no se acercara a ella y, según dijo, nunca la incumplió, ni nunca se puso en contacto más con Vanesa.

Fue en ese momento de su declaración, cuando la fiscal leía una supuesta carta que habría mandado a Vanesa con insultos y descalificaciones, cuando la acusada abandonó la sala entre sollozos después de no haber mirado para su expareja desde que había subido al estrado. «Eso yo no lo he escrito», aseguró a la representantes del Ministerio Fiscal.

La acusada abandonó la sala entre sollozos al poco de comenzar la declaración de Ibán

También negó que le hubiera mandado mensajes por Facebook en agosto de 2016, como declaró Vanesa, tres meses antes de los hechos del 18 de octubre de 2016, que son los que han motivado la causa.

Al día siguiente de la denuncia pública de Vanesa, Ibán lo leyó en varios medios y fue a comer a casa de unos familiares donde fue detenido por agentes de la Guardia Civil. «Mi primo me dijo: Ibán, ahí tienes el taxi», explicó, en referencia a la patrulla de la Benemérita. Y es que las detenciones se habían convertido en algo habitual para él y los suyos, añadió.

El abogado de la acusada incidió en los problemas que Ibán había tenido con su anterior pareja y qué relación tenía con dos personas que conoció en sus estancias en la cárcel, que también aparecen citados en el sumario por correos electrónicos. Según él, eran eso, compañeros de cárcel. Nada más. El letrado del otro acusado también le interrogó, para que quedara claro que ni conocía a su defendido.

Su abogado sólo insistió en los días que pasó en la cárcel y el descrédito que sufrió.

«Todo fue por venganza; me dijo que si la dejaba me arruinaba la vida»
Comentarios