jueves 19/5/22
                      El cantautor ponferradin Pablo López ‘Pravlenha’, en uno de sus conciertos. PRAVLENHA
El cantautor ponferradin Pablo López ‘Pravlenha’, en uno de sus conciertos. PRAVLENHA

Lo que Pablo López no imaginó cuando se cambió el nombre en redes sociales tras perder una apuesta con sus amigos es que ese nombre le identificaría sobre un escenario en una sala de conciertos de Madrid con el aforo completo permitido en tiempos de covid-19. Pravlenha es el nombre artístico de un joven ponferradino que estudió para ser aparejador y al que la cuarentena y su talento han convertido en músico, autor de sus propias canciones.

Aunque músico siempre fue, necesitó el impulso del aburrimiento propio del encierro en casa para ponerse a escribir y componer. Y de ahí a Instagram. Y de ahí a las playlists nacionales de Spotify en tan solo una semana. Y de ahí a ser producido por Voltereta Records. Y de ahí a presentar su primer disco, Superestabilidad, en la Sala Copérnico de Madrid el día 14 de este mes. Y todo esto en poco más de un año. «Hace justo un año yo no tenía pretensión de sacar un disco ni nada, lo único que quería era grabar cinco canciones. Entonces, Antón Carreño, de Taburete, me dio la posibilidad de producir el disco y lo sacamos en diciembre. Tampoco me esperaba que fuera a pasar lo que pasó en el concierto de presentación en Madrid y ahí ya me planteé que esto iba en serio de verdad», asegura Pablo López.

Taburete le ha dado proyección como telonero de sus últimos conciertos en Galicia, Madrid, Ponferrada y Badajoz. Su nombre empieza a sonar en las emisoras especializadas a nivel nacional y la discográfica piensa ya en salir fuera. Valencia, León o Galicia son algunos de los posibles lugares en los que Pravlenha tocará en los próximos meses, siempre que el coronavirus lo permita. «Habrá conciertos y vendrán festivales de verano. Yo lo que quiero es tocar, presentar el disco donde sea y que crezca lo máximo que se pueda». Esto es lo que espera a corto plazo mientras asimila el sueño que está viviendo. «Estoy disfrutando como el que más. Todo lo que me ha pasado desde finales de 2020 hasta ahora ya me lo quedo para mí». No siente agobio, pero sí todavía vergüenza cuando le paran por la calle porque le reconocen.

Todo empezó con una versión de Ed Maverick que Pablo grabó en el salón de su casa en Madrid, durante la cuarentena tras infectarse de coronavirus, y subió después a su cuenta de Instagram. Sus amigos y conocidos lo compartieron y aquello empezó a correr y le dio alas para sentarse a crear algo propio. Nunca antes se lo había planteado, pero pensó en la vida y la escribió y la creatividad comenzó a fluir. De este arrebato salió Lo que pasó ayer, de la que en verano de 2020 grabó un vídeo, ya editado, en una playa de Asturias que también subió a Instagram. «Fue el doble de viral que el que había sacado en cuarentena y además con algo propio», recuerda. Poco después hizo lo mismo con Si no te quieres acordar. «En menos de dos meses tenía 50.000 reproducciones en Spotify de gente que me había buscado. No es que entraran en una lista al azar y me descubrieran, es que la gente me buscó para escucharme», relata todavía sorprendido.

Fue entonces cuando Antón Carreño contactó con él y le propuso producir una canción que terminó siendo un disco entero. La grabación de Superestabilidad se hizo entre marzo y noviembre del año pasado y en diciembre salió al mercado. Este mes era la presentación en Madrid pero Pravlenha quiso descubrirse primero en Ponferrada y lo hizo en la Sala La Vaca el 30 de diciembre. El dicho dice que ‘De Madrid al cielo’, pero Ponferrada es casa y casa pesa más. «En el 70% de mis letras digo algo de Ponferrada y tenía claro que el primer concierto tenía que ser allí», asegura.

No sabe cuál es la llave del éxito ni qué le deparará el futuro, escribe sobre la vida y lo que siente, con «letras sinceras y melodías pop que se quedan en la cabeza». Quizás esa sea la clave: Escribir lo que siente y que otros pueden sentir. De hecho, «lo utilizo como una vía de escape para decir cosas que si no fuese en canciones no las contaría».

«Utilizo la música como una vía de escape para contar lo que no contaría»
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