domingo 25/7/21

León... por el buen Camino.

León…por el buen Camino. Esta mañana leía un artículo delicioso sobre León, titulado “La felicidad de mi madre viene en tren”. La autora, pondera sobre todo, la importancia de la llegada del Ave a León en el año 2015. No puedo estar más de acuerdo con Ana Alfageme, de la relevancia que tiene el Ave en León, pero también me gustaría destacar otro fenómeno vital en el desarrollo de la ciudad en los últimos 30 años, el Camino de Santiago. Mi primer contacto con esta magnífica ciudad fue exactamente hace ahora 30 años camino de Compostela. Debo reconocer que aparte de las tres joyas indiscutibles de la ciudad, la Catedral, la Basílica de San Isidoro y El Parador de San Marcos, no podría destacar nada más. Un Barrio Húmedo repleto de bares y tascas como cualquier otro barrio de provincias, un comercio tradicional, y un centro donde se podía aparcar el coche en cualquier parte. Regresé andando como peregrino el año 1993 y desde entonces hasta el año 2015, atravesaba la ciudad todos los años, haciendo noche y disfrutando de la ciudad y su hospitalidad durante todos estos años. En el mes de Febrero de 2002 dejé escrito en mi libro Diario de un peregrino del siglo XXI, “Y después de bien comidos y dado que se ha quedado una tarde primaveral, nos damos un buen paseo por el centro. ¡Qué maravilla! León es de esas ciudades que ha sabido coger el tren de la modernidad, el avance, y la prosperidad. ¡Cómo ha cambiado en estos últimos años…” Si me impresionaba el cambio sufrido en esos años, que decir tiene, en mis visitas de estos últimos años. Con motivo de la entrega en León, en Enero de 2017, del IV Premio Internacional Aymeric Picaud, otorgado por la Liga de Asociaciones de Periodistas del Camino de Santiago, tuve la ocasión de acompañar a recoger el premio al profesor Paolo Caucci, Presidente del Comité Internacional de Expertos del Camino de Santiago. La impresión que nos llevamos de la Ciudad y de su acogida no pudo ser mejor. Tanto su alcalde Antonio Silván como Margarita Torres, concejal de Cultura y Turismo del Ayuntamiento, nos hicieron pasar una jornada inolvidable. Esa ciudad provinciana de los años 90 se había convertido en una ciudad vanguardista, cuidada y hospitalaria. Lo volví a comprobar unos meses después cuando presentamos mi último libro “Haciendo Camino por Castilla y León” y que una vez más pudimos disfrutar de la ciudad y sus gentes. Creo que León tiene “materia prima”, un patrimonio inigualable, pero lo que es más importante, tiene unos gobernantes dignos de la ciudad. Como castellano-leonés estoy más que orgulloso de pertenecer a esta Comunidad Autónoma, en la que el Camino de Santiago es un extraordinario escaparate y sus gentes un ejemplo de Hospitalidad. Ovidio Campo

León... por el buen Camino.
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