lunes. 27.06.2022

Cuando las necesidades son imperiosas, la toma de decisiones en la industria alimenticia se desvirtúa. Es el caso de las grandes compañías que especulan indiscriminadamente con las proteínas animales bajo la incompleta descripción que aparece en la etiqueta de producción y envasado. Se les olvidó incluir la proporción en carne de caballo. Vamos, que nos hemos estado comiendo la cuadra caballar sin enterarnos. Al ratón se la dan con queso. Al confiado consumidor que deambula por los ‘super’ de alimentación se la dan con equino. Y en tiempos de nuestros abuelos les daban gato por liebre. Todo sigue igual: timadores que se la juegan y timados que no se lo esperan.

Timadores y timados
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