domingo. 29.01.2023

El análisis que declaró no potable el agua de Toro llegó 14 días tarde

La Junta defiende la gestión en el análisis que determinó que no era apta para el consumo

El análisis de agua que declaró el pasado miércoles no apta para el consumo el agua de la red de abastecimiento de Toro (Zamora), lo que afecta a unos 8.500 vecinos, se realizó catorce días antes de ser comunicado al Ayuntamiento y de que se anunciara la no potabilidad del agua el pasado miércoles día 7.

El dato lo puso ayer de relieve el alcalde de Toro, Tomás del Bien, que indicó que desde que el pasado mes de junio la Inspección de Sanidad de la Junta de Castilla y León advirtió de que los niveles de arsénico en agua eran altos, la concesionaria de aguas efectuaba mensualmente análisis y siempre dieron por debajo del máximo permitido.

De hecho, el mismo miércoles día 7 de diciembre en el que se comunicó que el agua no era apta para el consumo, el servicio municipal de abastecimiento realizó un nuevo análisis que arrojó parámetros por debajo del nivel máximo permitido.

«El día que la Junta nos declara el agua como no apta, el agua sí es apta, según nuestro análisis», afirmó Tomás del Bien, que dijo que si un nuevo análisis confirma que los parámetros son correctos la incidencia quedará resuelta.

La delegada territorial de la Junta en Zamora, Leticia García, defendió ayer la gestión realizada en los análisis y negó que el servicio de Sanidad haya actuado de forma negligente sino «todo lo contrario, lo que ha hecho es preocuparse por la salubridad del agua».

Dijo también que, ante el aumento de los niveles de arsénico, Sanidad intensificó la vigilancia, algo que continuará haciendo, y advirtió de que los análisis efectuados por el Ayuntamiento de Toro los últimos meses no tienen valor oficial al no haber sido volcados los datos en el sistema nacional de aguas de consumo.

Leticia García criticó que el alcalde de Toro haya sembrado dudas sobre los procedimientos de control y los análisis efectuados por la Inspección de Sanidad y ha recordado que lo importante ahora es garantizar la salubridad del agua de los vecinos de Toro.

Respecto a la tardanza en comunicarse el resultado de los análisis, Leticia García dijo que fue el pasado lunes a última hora de la mañana cuando Sanidad recibió esos datos y, como marca el protocolo, el siguiente día hábil a primera hora de la mañana, el miércoles día 7, la inspectora de Sanidad se desplazó a Toro para comunicar personalmente al servicio de abastecimiento que el agua no era apta para el consumo.

Los concejales del PP en el Ayuntamiento de Toro, que están en la oposición, pidieron que no se cobre ningún recibo del agua hasta que se solucione el problema y culparon al alcalde del «caos» al no haber adoptado soluciones cuando hace más de seis meses la Junta de Castilla y León ya le advirtió de que los niveles de arsénico eran altos.

Desde el pasado miércoles, cerca de 8.500 vecinos de Toro están sin agua potable, por lo que se han repartido garrafas de agua de diez litros y a partir del sábado se instalarán potabilizadoras portátiles.

El análisis que declaró no potable el agua de Toro llegó 14 días tarde
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