jueves 17.10.2019

Las asociaciones de ciclistas piden a la DGT ampliar las Rutas Protegidas

ICAL


Dos años después de su puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico (DGT), las Rutas Ciclistas Protegidas se han convertido en una de las alternativas más seguras para los aficionados a las dos ruedas en Castilla y León. Desde entonces, en los casi mil kilómetros repartidos en 30 tramos de las nueve provincias de la Comunidad, no se han registrado víctimas y sólo se han producido poco más de una veintena de accidentes con 22 heridos leves.


Por provincias, de los 22 heridos leves registrados en las rutas ciclistas protegidas, Segovia se situó en cabeza con siete, por delante de León, con 5, Ávila, con 4, las tres que se registraron en Burgos, dos en Valladolid y una Palencia. En Zamora, Salamanca y Soria no hubo que lamentar ningún herido.


Estas rutas, en las que la velocidad máxima de los vehículo está limitada a 70 kilómetros en días y horas concretos, sobre todo los fines de semana, ha recibido el aplauso unánime del mundo de la bici en la Comunidad y desde el propio presidente de la Federación de Ciclismo de Castilla y León, Mariano Palacios, hasta exciclistas profesionales de la talla del abulense Carlos Sastre, consideran que se trata de una medida positiva que debe ser ampliada y mejorada.


El burgalés Mariano Palacios, que tomó las riendas de la Federación de Ciclismo a principios del año, resalta que se trata de una medida que, en la medida de lo posible, se debería ampliar igual que la vigilancia de la Guardia Civil en unos tramos que están contribuyendo a que las carreteras de Castilla y León sean de las más seguras para los ciclistas de toda España.


En la misma línea se pronuncia el presidente del Club Ciclista Dipuleón Bembibre, Avelino Díaz, que señala la necesidad de mejorar los arcenes, «dado que hay carreteras que ni si quieran los tienen» y que también reclama una ampliación de estas rutas ciclistas seguras. No obstante, considera que se trata de una medida positiva y que ayuda a reducir la siniestralidad, «aunque estamos hablando de un asunto de concienciación en el que todos, también los ciclistas, debemos ir de la mano».


Por su parte, tanto Carlos Sastre, ganador del Tour de Francia en 2008, como su padre, Víctor Sastre, máximo responsable de una fundación que lleva su nombre y que viene trabajando por el ciclismo base desde El Barraco (Ávila) desde 1982, aseguran que se trata de una medida positiva pero reclaman que es necesario poner el acento en la información y en la educación. «No es lógico que buena parte de los conductores desconozcan que para adelantar a un ciclista está permitido pisar la línea continua y esta desinformación lo único que provoca son situaciones peligrosas para todos», afirmó Víctor Sastre. Además, el ganador de la ronda gala reclama que la educación vial se traslade a las autoescuelas y a los colegios.

Las asociaciones de ciclistas piden a la DGT ampliar las Rutas Protegidas