martes. 05.07.2022

Bronca y tensión en las Cortes: la consejera de Sanidad alude a la salud mental del PSOE

Fuentes expulsa del pleno a la procuradora y miembro de la Mesa Ana Sánchez por un rifirrafe con Verónica Casado
Luis Fuentes expulsa del Pleno de las Cortes a la procuradora y miembro de la Mesa Ana Sánchez. R. GARCÍA

El pleno de las Cortes de Castilla y León vivió ayer momentos de tensión especialmente cuando la consejera de Sanidad, Verónica Casado, dijo, en una respuesta a la procuradora socialista Patricia Gómez, que le preocupaba la salud mental y la suya especialmente, lo que provocó las quejas de la bancada socialista y terminó con la expulsión del hemiciclo de Ana Sánchez, secretaria de Organización del PSOE y miembro de la Mesa de las Cortes.

Tras varios debates con un tono elevado entre el grupo socialista y el equipo de gobierno, la consejera de Sanidad inició su intervención al ser preguntada por la gestión de la pandemia en Valladolid ironizando con que son necesarias «buenas dosis de ansiolíticos» por preguntar los procuradores del PSOE de manera «tan agresiva».

Tras pedir la procuradora socialista Patricia Gómez que no jugara «con un tema tan importante como es la salud mental», la consejera aseguró que le preocupaba «mucho» y apostilló que «la suya especialmente», lo que propició los abucheos de la bancada del PSOE y los reproches de su número dos, Ana Sánchez, quien fue expulsada por ser llamada al orden tres veces.

«Si tengo que quedarme solo en este pleno me quedaré solo. No volveré a permitir que nadie utilice este hemiciclo si no tiene uso de la palabra», amenazó el presidente de la Cámara, Luis Fuentes, quien a los pocos segundos expulsó a Sánchez, quien antes de abandonar la sala se quejó de que no hiciera lo mismo con la consejera y se acercó a Fuentes para tocarle el hombro como reproche.

«Tranquilidad, esa manera de tocarle a usted el hombro me parece bastante llamativa», retomó su intervención la consejera, quien avisó a los socialistas que «por mucho que griten no van a persuadir».

Tras su intervención, Gómez pidió que se retire del diario de sesiones la expresión sobre salud mental usada por la consejera por utilizarla «de una manera vergonzosa». Finalmente, Casado lo retiró.

Cuando el Pleno ya había avanzado con varias preguntas formuladas por la oposición y respondidas por el Gobierno, el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, aprovechó la pregunta de una compañera de Grupo Parlamentario de Ciudadanos, sobre otro asunto, para criticar el «vacío absoluto» y la «falta de educación y de respeto» del PSOE.

«Es ignominioso ver esa bancada tal y como está, ver cómo una procuradora golpea en el hombro al presidente de las Cortes, este es el nivel de los partidos de progreso», remató Igea, replicado desde su escaño por algunos de los procuradores socialistas presentes en ese momento en la Cámara.

Casi al final de la jornada parlamentaria, en la última interpelación debatida, el socialista José Luis Vázquez pidió comenzar con una «puntualización» ante las palabras de Igea: «Ignominia es la constante provocación, sus zafias palabras en tantas ocasiones, sus malintencionados comentarios y sobre todo su falta de empatía con aquel que sufre».

Al terminar su intervención el procurador socialista, el vicepresidente pidió intervenirpara replicar al PSOE, al que acusó de hacer «demagogia con el sufrimiento», utilizando «cada caso particular para aprovecharse del dolor de las personas» durante la pandemia de la covid.

«Lo que no es empatía es hacer demagogia con el sufrimiento de las personas, venir aquí a sacar cada caso particular para aprovecharse del dolos de las personas», resumió después de apelar a que «tener empatía es ocuparse de todas y cada una de las personas que han perdido la vida y de que en la tercera ola haya habido menos exceso de mortalidad».

No obstante, Igea tuvo que reconocer un «problema serio» en la atención no covid, aunque defendió la gestión para atender lo urgente. El procurador de Podemos, Pablo Fernández, le respondió que la Junta se desvincula de «la magnitud del problema» y miran el drama «como las vacas al tren».

Durante su intervención, el consejero Suárez-Quiñones culpó al Gobierno de ser «sectario» con Castilla y León y Madrid por su decisión de cerrar Navacerrad. Y Sanz Gilmartín (Cs), preguntó: «Pero, ¿qué le hemos hecho los segovianos a Sánchez?».

Bronca y tensión en las Cortes: la consejera de Sanidad alude a la salud mental del PSOE