miércoles 21.08.2019

A casa con papá y no sólo de visita

Aumentan las solicitudes y concesiones de custodia compartida. Los jueces de Castilla y León la autorizan en uno de cada diez casos planteados. La provincia de Valladolid duplica su cifra desde 2011 y ronda el 10% . .
A casa con papá y no sólo de visita

Cuando la magistrada Sonsoles de la Hoz llegó hace más de cuatro años al juzgado de Familia número 3 de Valladolid apenas se concedía alguna. Pensar en custodia compartida de los hijos hace un lustro era tan minoritario que pocos conocían a una pareja que, tras su separación, disfrutara de ese régimen siendo por lo general la madre quien asumía la convivencia y el padre, las visitas. Ahora, aunque aún son minoría, cada vez más niños ya no van a casa de su padre sólo de visita. Los jueces contemplan con más frecuencia esta opción. Y todo apunta a que un cambio de ley les conferirá nuevos poderes de decisión sobre la custodia compartida.

En Castilla y León los juzgados de Familia la conceden en uno de cada diez casos, según los datos del INE del último ejercicio conocido, 2012. A falta de cifras exactas de 2013, los jueces de la Comunidad revelan una tendencia «al alza» durante este ejercicio.

Un caso claro es Valladolid, que de 2009 a 2011 otorgaba este tipo de custodia en el 4,7% de los divorcios, mientras que en 2012 se duplicó al 8,9% de los casos (50 de 561) y en lo que va de año los magistrados aseguran que podría rondar el 10%. «Cada vez las damos más porque lo demanda la realidad social. Muchos niños quieren estar con los dos progenitores. La familia ha cambiado y si un padre se ocupaba de sus hijos durante el matrimonio y las relaciones son normales, procede», indica Sonsoles de la Hoz.

Con el anteproyecto de ley presentado por el ministro Alberto Ruiz Gallardón en julio que elimina la «excepcionalidad» de este tipo de régimen conjunto, jueces y afectados auguran un aumento de solicitudes. De hecho, ya perciben el incremento. Incluso de revisiones de resoluciones ya acordadas. «En estos casos es más difícil pues los niños ya se han acostumbrado a estar con la madre», expone José Fernando de Castro, juez del número de 13 de Familia de Valladolid.

Algunos jueces de la Comunidad hablan de «posible atasco», mientras que otros son más prudentes: «Ahora estamos al día, más o menos en plazo. Si aumentara mucho no se sabe, pero seguramente la mitad de los que se pidan no prosperen porque no reúnan las condiciones», asegura José Fernando de Castro, quien indica que ya se solicitan «aproximadamente en la mitad de los contenciosos» y que la mayoría de los divorcios son de mutuo acuerdo.

Con la normativa actual, al menos uno de los dos progenitores debe solicitar la guarda y custodia compartida que se contempla como una opción «excepcional», si bien la jurisprudencia ha matizado que es «deseable» si se garantiza la estabilidad del menor, lo que le da a los jueces cierta libertad para interpretarla.

Sin embargo, el anteproyecto de Gallardón propone que pueda ser directamente el juez quien proponga ese régimen. Un extremo que ha creado cierta polémica. «No vamos a imponerla en casos en los que veamos que no sea recomendable. Hablaremos con ellos y trataremos de alcanzar un acuerdo», explica De Castro.

La asociación SOS Papá advierte de la posibilidad de «atasco, como sucedió en Valencia», a lo que los jueces responden que «no es el mismo caso que en Castilla y León pues en la Comunidad Valenciana es la opción prioritaria». Sonsoles de la Hoz matiza que «existe la falsa creencia de que primará una sobre otra, pero no. Lo que sucede es que se equiparan», indica.

Ambos subrayan que, en la actualidad, la custodia «se liga a pensión de alimentos y vivienda». «De ahí algunas peticiones», apuntan. La custodia alterna implica que los gastos «son a medias» y ya no tiene que establecerse una pensión compensatoria, excepto si se produce una desproporción de ingresos abultada.

La vivienda familiar también depende de los recursos. Si sólo existe una, es para los niños y entonces son ellos quienes deben turnarse, lo que habitualmente «suele ser una fuente de conflictos pues implica tres viviendas, la de los menores y cada uno la suya». Menos problemático resulta que cada uno tenga su casa.

Los jueces explican que la custodia compartida no equivale a una partición del tiempo con los niños al 50%. Para fijar el reparto hay que estudiar los horarios y hábitos de los implicados. Cada situación debe mostrar su especificidad y para ello hay dos vías posibles.

Una es que la expareja proponga un plan de patria potestad en el que explique qué obligaciones asume cada uno y cómo se organizará el tiempo, los gastos y todo lo relativo al menor. Sobre ello, el juez puede modificar lo que considere. En caso de no presentar ninguna propuesta, el magistrado fija los criterios. «Por semanas, por días, y hasta por curso escolar», explica De la Hoz.

El abogado matrimonialista Jaime Sanz, de Safe Abogados, apunta que este aumento de concesiones a favor de la custodia compartida tiene un peligro: el mal empleo de la Ley de Violencia de género: «Algunas personas denunciarán en falso pues cuando median estos indicios no se da compartida».

Al fin y al cabo, la custodia conjunta debe de ir ligada a comunicación y baja conflictividad. «Es importante que no exista un alto grado de conflicto, aunque hay quien de repente deja de hablar a la otra parte para alegar eso y que no se obtenga el régimen compartido», comenta el titular de Familia número 13. «Hay que hablar con ambos y ver qué conviene en cada caso. Hacer un traje a medida», recalca.

De la misma opinión es Almudena Alonso, responsable del servicio de mediación de Valladolid, que explica que para que esta fórmula sea indicada «previamente debe de haber una custodia compartida en la realidad del matrimonio». Alon- so explica que la mediación es un «método para que las familias gestionen sus problemas» y resuelvan «pacíficamente» los conflictos. «En los casos de custodia compartida deben hablar mucho y aquí se les ayuda a negociar con un mediador neutral».

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