miércoles 13.11.2019

Los castellanos y leoneses cuentan con 26.000 millones de ahorro neto

ical | valladolid


La incertidumbre económica marca el devenir del dinero. Castilla y León vuelve con fuerza a su etiqueta de autonomía ahorradora (‘conservadora’), con máximos históricos en depósitos financieros frente a una inversión crediticia que sigue en caída libre y se acerca a sus niveles del año 2004.


Los datos que facilita la Junta de Castilla y León reflejan que al cierre del segundo trimestre de este año, los depósitos del sistema financiero ascendían a 69.149,2 millones de euros, frente a unos créditos por 43.456,7 millones, con una diferencia de 25.692,4 millones de hucha neta que permiten financiar otras economías. Castilla y León ve así ya en lontananza los años del boom crediticio, ya que fue una autonomía con inversión financiera neta sólo desde 2005 hasta 2012, cuando retornó a la cautela del ahorro en pleno marasmo recesivo.


El ahorro de los castellanos y leoneses lleva en crecimiento desde 2017, cuando se registraron 65.394 millones en junio, una cifra que ha ido oscilando al alza o la baja ligeramente desde 2013. Sin embargo, sólo en el último año, los depósitos se dispararon en 3.065,9 millones, con un importante aumento porcentual del 4,6 por ciento. La cifra más próxima al máximo registrado este año se contabilizó en 2011, con 68.519,8 millones.


Los créditos, sin embargo, no retoman el vuelo ni con crisis, ni con recuperación ni con desaceleración o incertidumbre, y se registran descensos al cierre del mes de junio a partir del año 2010, cuando alcanzaron su máximo con 76.031 millones. Es decir, casi en una década se han perdido 32.574 millones en inversión crediticia en la Comunidad. El último año, los préstamos retrocedieron en la Comunidad un 2,2 por ciento, con 1.006,4 millones menos.


La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) asumió que «no es buena noticia» que permanezca en Castilla y León esa mayor tendencia al ahorro; pero además expresó su preocupación por la «menor propensión» a la inversión.


Una situación, la del inversor, que a su juicio está «coaccionada por excepcionales acontecimientos externos», como es el brexit y las guerras comerciales cuando la economía opera de forma global; y la ralentización económica en ciertos países con los que la Comunidad mantiene estrechas relaciones comerciales, como es el caso de Alemania.

Los castellanos y leoneses cuentan con 26.000 millones de ahorro neto