martes. 05.07.2022

Castilla y León ha distinguido este miércoles a sus mejores paisanos con la entrega de los Premios que llevan el nombre de esta autonomía y también con la Medalla de Oro de la Comunidad, recibida por el presidente de Renault España, José Vicente de los Mozos, en un año marcado por la pandemia de la covid y por las referencias al futuro inmediato que deja la crisis sanitaria y económica. Muchas de las miradas han estado puestas en De los Mozos, quien ha reconocido que recibe este galardón de su tierra «como algo muy grande», difícil de decir «con palabras», en un acto en el que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, le ha definido como «la figura industrial más importante de la Comunidad en las últimas décadas».

La distinción, concedida por el Consejo de Gobierno de la Comunidad del pasado 15 de abril, la ha entregado Mañueco a De los Mozos dentro del acto de entrega de los Premios Castilla y León del 2020, que ha acogido este miércoles, en la antesala del Día de la Comunidad, el 23 de abril, que festeja los 500 años de la batalla de Villalar de los Comuneros, la iglesia de San Pedro de Frómista (Palencia).

Combatir la despoblación

En su primer discurso enmarcado en los Premios Castilla y León, ya que la entrega del pasado año quedó postergada por la pandemia, Mañueco se ha marcado como principal reto combatir los efectos de la despoblación en el medio rural, para lo que ha ofrecido «equilibrio y actividad en cada uno de los rincones» del territorio y evitar así que la población se concentre en unos cuantos núcleos: «No sería Castilla y León, sería otra cosa más artificial y deprimente», ha resumido.

Mañueco ha comprometido «oportunidades a lo largo y ancho» de este territorio, situado ante un «triple camino» de protección de las personas, de avances hacia los retos marcados por la Agenda 2030 y de oportunidades de futuro para los jóvenes.

El presidente ha remarcado que tras trece meses de pandemia queda una «profunda huella» en la sociedad pero, con un «horizonte esperanzadoramente más nítido», se avecina un futuro inmediato con una sociedad que «será muy diferente» y a la que ha llamado a no conformarse con «volver a lo de antes».

Con los fondos europeos de recuperación como herramienta y con la experiencia de Castilla y León para la gestión de recursos como la PAC, Mañueco se ha propuesto avanzar en la modernización de la Comunidad y en el «gran objetivo» autonómico del «reto demográfico». «No concibo Castilla y León como 15 núcleos y el resto vacío, no sería Castilla y León, sería otra cosa más artificial y deprimente», ha dicho el presidente sobre su propósito de fomentar el equilibrio y la actividad económica en el medio rural, con acciones como la extensión de la banda ancha, la telemedicina, la teleasistencia, el teletrabajo y la sostenibilidad.

Los premiados

En el comienzo del acto, Mañueco ha sido el encargado de entregar los Premios 2020 al escritor Gonzalo Calcedo (Letras), el escultor José Luis Alonso Coomonte (Artes), el historiador Téofanes Egido (Ciencias Sociales y Humanidades), el exatleta Mariano Haro (Deporte), el investigador Mariano Esteban (Investigación Científica y Técnica), y la Escuela de Música de Guardo y a la ADRI Ribera del Duero Burgalesa (Valores Humanos), además de al catedrático Fernando Manero, ganador del Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades 2019, la única que permitió fallar la pandemia el año pasado.

«Compromiso y madurez»

Para Mañueco, los premiados son un reflejo de una sociedad como la castellana y la leonesa que han mostrado un «enorme compromiso y madurez» ante la pandemia de la covid, sin pedir «milagros» sino tener las «ideas claras» y asumiendo unos «sacrificios» y «restricciones a la libertad» que eran necesarias para afrontar esta crisis sanitaria, por lo que se ha reconocido «profundamente orgulloso» de los habitantes de esta tierra.

En este sentido, el presidente ha mostrado su «gratitud» por todo el esfuerzo realizado por las personas e instituciones que han estado «en primera linea» de pandemia, poniendo en juego su salud y también su vida, con especial recuerdo a los profesionales sanitarios y a las personas que han perdido la vida en estos meses y también a las que han perdido su empleo.

Ha sido el palentino Gonzalo Calcedo el encargado de trabar un discurso de agradecimiento en representación de todos los premiados, en el que ha combinado la humildad, el compromiso y la fortaleza como ingredientes de una fórmula magistral que permitan afrontar con certezas el actual tiempo de pandemia y el venidero porque «no vivimos fechas para escatimar apoyo y cariño», ha destacado.

Metáforas

Una breve e intensa intervención, llena de metáforas, ha apostado por no volver la cara ante las adversidades con el ejemplo de todos los distinguidos: todos ellos han demostrado que «abrazar al viento no es imposible», personas que hacen de su oficio un bien común, un trabajo perdurable frente al mundo efímero de las redes sociales», ha añadido Calcedo. En su caso, el autor de libros como El prisionero de la avenida Lexington y Las inglesas ha reconocido el pálpito del «corazón de un funcionario», entregado al servicio de lo público, convencido de que «con la humildad de servir a alguien hemos hecho de un oficio una entrega semejante». Todos los galardonados han «arrimado el hombro» y han sido combativos porque «para construir la belleza se necesitan manos, callo y un compromiso que hacen falta en estos tiempos», ha insistido.

Castilla y León premia a sus mejores figuras en el ‘año covid’