sábado 27/2/21

Encuentra a los 85 años en una fosa los restos de su padre, asesinado en 1936

Rosa María Insúa tenía solo seis meses cuando perdió a su padre en la Guerra Civil, que ese 25 de julio de 1936 no había hecho más que empezar; y este viernes, cuando llega a sus 85 años, no podía haber recibido mejor regalo por su cumpleaños: las muestras de ADN han confirmado que los restos hallados en una fosa de Segovia son los de su padre, al que por fin podrán enterrar junto a su esposa.

El pasado septiembre, voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica emprendieron unas excavaciones por las que la familia llevaba luchando desde 2009 en una antigua fosa común, ubicada en la localidad segoviana de El Espinar, donde fue ejecutado Eugenio Insúa cuando tenía 29 años.

Durante aquellos trabajos, encontraron un inesperado objeto, que les daría la respuesta que habían ansiado durante años: Una alianza de oro con la inscripción «1 de junio de 1931». Cuando cotejaron la fecha con el acta matrimonial del desaparecido y vieron que era la misma, ni los voluntarios pudieron contener las lágrimas de emoción. «Es como si mi abuelo nos dijera ‘Estoy aquí, me habéis encontrado’», explica en una entrevista con Efe una de las nietas del aparecido, Ángela Herrera, de 54 años. Ella, como toda la familia, ha luchado durante décadas para que llegara este momento.

Su abuelo, Eugenio Insúa, era funcionario de la Casa de la Moneda en Segovia y cuando, en julio de 1936, se enteró de que se había producido el golpe de Estado, «no se lo pensó», según relata ahora su nieta, y fue a la localidad próxima de El Espinar para intentar frenarlo, de forma voluntaria.

Encuentra a los 85 años en una fosa los restos de su padre, asesinado en 1936
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