miércoles 25/5/22

El vicepresidente de Castilla y León Juan García Gallardo (Vox), salvando el de Castilla-La Manca, Luis Martínez Guijarro (PSOE), son los únicos que ostentan este cargo en una comunidad autónoma y no están además al frente de una consejería.

La mayor parte de los ejecutivos autonómicos incluye en su estructura una o incluso dos vicepresidencias, y ello al margen de si se trata de gobiernos de coalición entre partidos, como sucede en Castilla y León con PP y Vox, o de gobiernos de un solo color. Sólo la Comunidad de Madrid y La Rioja no tienen vicepresidentes, al igual que la ciudad autónoma de Ceuta.

En Castilla y León, el presidente y líder popular, Alfonso Fernández Mañueco, negoció con Vox el puesto de vicepresidente para Gallardo tras las elecciones del pasado 13 de febrero.

En Asturias, donde gobierna el PSOE, Juan Cofiño es responsable de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, además de vicepresidente.

En Castilla-La Mancha, Martínez Guijarro fue consejero de Medio Ambiente, Agricultura y asumió las competencias de Fomento durante seis semanas por la baja de paternidad de Nacho Hernando.

Una gran parte de los ejecutivos autonómicos está compuesta por dos o incluso por tres partidos. En algunos casos, el partido más débil tiene una vicepresidencia segunda. Así, en Euskadi o Navarra, PNV y socialistas cambian puestos: los vicepresidentes segundos de estos gobiernos son del partido más débil de la coalición.

En el País Vasco, Idoia Mendía (PSE) es, además de vicepresidenta segunda, consejera de Trabajo y Empleo, y en Navarra, José Mari Aierdi (PNV) es también consejero de Territorio y Vivienda.

Un caso particular es el del Gobierno valenciano, cuya vicepresidenta primera es Mónica Oltra, consellera de Políticas de Igualdad y portavoz, y cuyo vicepresidente segundo es Héctor Illueca, de Podemos, quien también es conseller de Vivienda.

En la misma situación se encuentra la ciudad autónoma de Melilla, presidida por el ex de Ciudadanos Eduardo de Castro, y donde Gloria Rojas, del PSOE, es vicepresidenta primera y portavoz, además de consejera de Administración Pública, y Hassan Mohatar, de Coalición por Melilla, vicepresidente segundo, es consejero de Medio Ambiente, además de portavoz adjunto.

Lo más habitual es que, en gobiernos de coalición, haya solo dos partidos implicados y el vicepresidente sea el designado por la formación menos votada. Siempre con una consejería añadida.

Sucede así en Cataluña, donde el representante de Junts, Jordi Puigneró, es conseller de Políticas Digitales y Territorio, o en Andalucía, donde Juan Marín (Cs) es titular de Turismo, Justicia y Administración Local.

Casos parecidos son los de Canarias, donde Román Rodríguez (NC) es, además de vicepresidente, consejero de Hacienda; Aragón, donde Arturo Aliaga (PA) es consejero de Industria; Cantabria, donde Pablo Zuloaga es consejero de Universidades e Igualdad o Baleares, donde Juan Pablo Yllanes (Podemos) es consejero de Transición Energética y Sectores Productivos.

Incluso en Murcia, donde se quebró la anterior coalición de Gobierno entre PP y Ciudadanos, la ex de Ciudadanos Isabel Franco es, además de vicepresidenta, consejera de Mujer, Igualdad, Familia y Políticas Sociales.

La excepción de García-Gallardo