lunes 27.01.2020

La inversión eólica de la Comunidad seguira «a cero» un par de años más

Apecyl asegura que es suyo el 25% de la producción nacional y espera llegar al 30%.

Ni un euro en nueva potencia eólica en Castilla y León en 2014, el primer ejercicio «en blanco total» tras más de 7.500 millones de inversión en 15 años. Esa es la cruda realidad que han dejado los cambios regulatorios que ha sufrido el sector en los últimos años y la «incertidumbre jurídica» denunciada por unos promotores «recelosos», que atisban entre uno y dos años más «a cero» si el Ejecutivo no define de forma clara un horizonte en España sobre las necesidades de producción con esta fuente.

El secretario general de la Asociación de Promotores Eólicos de Castilla y León (Apecyl), Eugenio García Tejerina, deseó que se recupere la inversión «más pronto que tarde» y destacó que hay muchos proyectos en cartera que están analizando para la instalación de nueva potencia eólica en Castilla y León, pero advirtió de que cuando se retome el crecimiento «sólo se podrán ejecutar los parques que presenten costes muy ajustados, con márgenes superajustados».

García Tejerina destacó que el reto que se marcan desde Apecyl para el futuro es que Casilla y León, que hoy cuenta con 230 parques con 5.556 megawatios en funcionamiento, al menos mantenga su porcentaje actual de peso en el total nacional, casi el 25%, o lo eleve hasta el 30%.

En este contexto lanzó un mensaje a la Junta, advirtió de que «si queremos seguir siendo una referencia en el sector debemos tomar medidas» y exigió la retirada de la ecotasa, que supone entre el 3,5 y 4% de los ingresos del sector. El alto ejecutivo recordó que han recurrido este tributo ante el Constitucional, porque es «un disparate», dijo, ya que grava el impacto ambiental de energías renovables y no toca la nuclear o la térmica con carbón. Aún así, quiso reconocer la capacidad de interlocución y la apuesta que ha tenido siempre el Gobierno regional con el sector.

Apostó también el secretario general de Apecyl por mantener un sector industrial tecnológico «muy potente» en torno a la generación eólica y recordó que Castilla y León ha sido un «laboratorio tecnológico» para las renovables, «de lo que debemos sentirnos orgullosos». «Debemos asumir el liderazgo mundial y gracias al desarrollo del sector ahora contamos con una muy buena posición», arguyó.

Cambios desde Europa

García Tejerina explicó que en la actualidad la potencia instalada en España cubre las necesidades de consumo, pero los compromisos de la UE de reducción de emisiones obligarán a un cambio en el mix, a lo que se suma la apuesta de Europa por elevar la capacidad de interconexión con la península ibérica, con lo que podrán exportar energía. Así, estos aspecto, dijo, «abren un horizonte un poco menos negro», a lo que se suma que «van desapareciendo las tensiones generadas». «Dejar de ser una isla energética dentro de la UE permitirá dar un impulso a las renovables», dijo.

Asimismo, recordó que las primas «han pasado a la historia» y con las nuevas reglas del juego, con la entrada en el mercado energético de la eólica, se les abren nuevas oportunidades, ya que «ahora los parques son totalmente competitivos», son «más eficientes que las fuentes convencionales», reducen las dependencia energética y en periodos de alta productividad contribuyen a la rebaja del precio de la luz.

Con todo, insistió en su denuncia contra el Gobierno por cambiar las reglas del juego de manera unilateral «con la excusa del déficit de tarifa», cuando las empresas promotoras, que obtuvieron una autorización por 25 años, tenían un plan de negocio elaborado para ese periodo con los cálculos necesarios de amortización y rentabilidad que «se fueron al traste». «Debería haber habido más consenso a la hora de establecer una nueva regulación», dijo.

Eurgenio García Tejerina expuso que desde 2003 los ingresos del sector se han reducido a la mitad y todas las empresas se han visto obligadas a reestructurar sus deudas. Aseveró que hay promotores que «lo están pasando muy mal» y están renegociando con los bancos y con los proveedores de servicios, ya que todas las instalaciones requieren de un mantenimiento. En este sentido, remarcó que ningún parque ha cerrado, porque los ingresos «muchos o pocos» son necesarios para afrontar las deudas, y afirmó que están cuidando mucho de las máquinas, porque nadie sabe su obsolescencia y si aguantarán el cuarto de siglo de actividad prevista.

La inversión eólica de la Comunidad seguira «a cero» un par de años más