martes 12.11.2019

La Junta idea un programa hasta 2030 para aumentar el uso de las renovables

Castilla y León participa en un proyecto europeo con otras cinco regiones europeas.
La Junta idea un programa hasta 2030 para aumentar el uso de las renovables

La Consejería de Economía y Hacienda inició la redacción del Programa de Energías Renovables Térmicas de Castilla y León con horizonte 2015-2030, un documento que persigue aumentar la presencia de energías renovables en el consumo de calor y frío y que se integra en la política energética de la Administración autonómica. Está previsto que se desarrolle a medio plazo, en el marco del proyecto europeo RES H/C SPREAD ‘Desarrollo de acciones estratégicas para el fomento de las renovables en usos térmicos en regiones europeas’, en el que participa Castilla y León junto a otros cinco territorios del viejo continente.

Uno de los requisitos de este proyecto europeo es el compromiso por parte de los socios de que la redacción del programa finalice en el entorno del primer trimestre de 2016. El objetivo es el desarrollo de planes de acción piloto en seis regiones europeas. Además de la Comunidad se encuentra Emilia Romana (Italia), Salzburgo (Alemania), Riga (Letonia), Macedonia (Grecia) y Ródope (Bulgaria), que se han unido en la meta común de fomentar sistemas de calefacción y refrigeración apoyándose en las energías renovables.

Según un documento al que pudo acceder Ical, el desarrollo de los planes cuenta como elementos diferenciadores, más allá del análisis territorial respecto a la demanda energética térmica. Se trata de su orientación hacia el posterior desarrollo de programas de sostenibilidad ambientales y aprovechar el conocimiento de empresas e instituciones implicadas en el sector, tanto regionales como nacionales, a través de unos grupos de trabajo denominados grupos de comités de gobernanza.

Con carácter general, las energías renovables tienen tres posibles usos: generar electricidad, calentar o enfriar y proveer de carburante a medios de locomoción.

De los tres, el segundo ha sido en el que tradicionalmente mayores dificultades han tenido las renovables para introducirse. En este sentido, la Junta alega que en Castilla y León, por su climatología, el uso de la energía para calentarse es algo especialmente relevante, «cosa que puede no tener tanta importancia en otros lugares de España».

Igualmente, estos usos térmicos son aquellos en los que la Comunidad tiene más libertad de acción, dado que la regulación eléctrica y de los carburantes es competencia de la Administración central.

Por otra parte, respecto a los recursos energéticos –radiación solar, biomasa o características geológicas– la Comunidad posee posibilidades suficientes para que, «a un coste razonablemente competitivo, puedan ser aprovechados en estos usos térmicos», a lo que habría de añadir el incremento de la actividad económica, el desarrollo rural y el empleo por el uso de recursos autóctonos o la mejora ambiental respecto a la alternativa de los combustibles fósiles importados.

Importancia de estrategia

De la integración de estas ideas, la Junta deduce la «importancia de que Castilla y León dedique una estrategia o un programa a estos recursos renovables destinados a un uso térmico». Adicionalmente, hay varios elementos que han cambiado en este mercado desde hace varios años. Entre ellos, explica el documento al que tuvo acceso Ical, se encuentran la paralización de la nueva construcción, la bajada de precios de las tecnologías renovables, un mejor conocimiento de la tecnología, una mejor distribución y comercialización de los biocombustibles y un posible moderado coste del gasoil en los próximos años.

Todos estos cambios, «algunos pasajeros y otros quizás estructurales», hacen que las iniciativas que desde el pasado desarrollaban las administraciones para el fomento de estas tecnologías «deban de ser revisadas». Si además se une esta idea con el trabajo realizado hasta ahora en planificación en renovables, «parece lógico que éste sea el momento adecuado para la redacción de un programa o estrategia específica en este campo».

En ese escenario se encuentra el proyecto europeo RES H/C SPREAD, que busca el mismo objetivo para las seis regiones europeas participantes: desarrollar estrategias para aumentar la presencia de las energías renovables en el consumo de calor.

La Junta idea un programa hasta 2030 para aumentar el uso de las renovables