martes 17/5/22
                      Lorena Iglesias, abogada de El Manitas, llega ayer a los juzgados en Valladolid. NACHO GALLEGO
Lorena Iglesias, abogada de El Manitas, llega ayer a los juzgados en Valladolid. NACHO GALLEGO

El segundo de los investigados con motivo de la desaparición de Esther López de la Rosa, la mujer de 35 años vecina de Traspinedo cuyo paradero se ignora desde el pasado día 12 de enero, es también vecino del citado y uno de los que, supuestamente, estuvo con ella la noche en la que fue vista por última vez.

Se trata de C.L.G, quien antes de pasar a la categoría de investigado desde el miércoles por la tarde, cuando declaró asistido de letrada de oficio en la Comandancia de la Guardia Civil, en la Avenida de Soria de Valladolid, ya lo había hecho anteriormente en otras cinco ocasiones como testigo e incluso había participado en las batidas realizadas en el pueblo en busca de Esther.

El otro investigado, R.G., alías ‘El Manitas’, se encuentra ya en libertad tras la comparecencia que ayer a primera hora de la mañana se desarrolló en el despacho de la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Valladolid con la presencia del fiscal del caso, el detenido y de su letrada, Lorena Iglesias, en la que, por primera vez, el sospechoso hizo una declaración.

El detenido no pudo reprimir sus lágrimas de alivio al escuchar al fiscal que no iba a pedir prisión provisional para él sino su puesta en libertad, medida que se interpreta en clave de que las pesquisas realizadas hasta ahora por la Guardia Civil no han podido incriminar de forma fehaciente al sospechoso en la desaparición de Esther López.

El auto, que no concreta posibles delitos, impone a R.G. la obligación de no salir de la provincia de Valladolid sin autorización, la retira del pasaporte para asegurar que no abandona España y la necesidad de firmar todos los días y notificar cualquier cambio de domicilio.

La salida del investigado del Edificio de los Juzgados se producía poco después de forma discreta a bordo de un vehículo policial para evitar encontrarse con el elevado número de medios de comunicación que esperaban desde primera hora de la mañana apostados ante las puertas del inmueble judicial.

R.G. fue conducido hasta un lugar donde le esperaban familiares para trasladarle hasta una vivienda fuera de Traspinedo.

R.G, de 48 años, permanecía detenido desde el sábado pasado en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid y la juez había acordado el pasado martes prorrogar su detención otras 72 horas, hasta las 09.00 horas de ayer, tras haber expirado entonces el plazo límite para mantenerle privado de libertad.

Hasta el momento, el detenido se había negado a prestar declaración ante la Guardia Civil y la juez de instrucción y tan sólo había mantenido su absoluta inocencia en varios encuentros mantenidos con su abogada defensora, quien logró que desistiera de la campaña de huelga de hambre que llegó a iniciar en protesta por la detención sufrida y su implicación en los hechos.

En los últimos días la Guardia Civil, con más de un centenar de efectivos e integrantes de distintas unidades especiales, ayudados por drones, un helicóptero y perros, han rastreado a fondo, pero sin éxito, el término de Traspinedo, la vivienda y el coche de R.G., pinares y el río Duero a su paso por el municipio.

El registro del BMW propiedad de ‘El Manitas’, no arrojó indicios de ningún vestigio biológico que pudiera atestiguar que la joven de Traspinedo llegó a ocupar el turismo.

Hoy está previsto que la Guardia Civil organice otra ‘macrobatida’ con la asistencia de voluntarios. Se ampliará la zona de búsqueda, se avisará al 112 y se va a pedir la colaboración del Ayuntamiento y de la Cruz Roja.

Mañana, Traspinedo será escenario de una concentración de apoyo a la familia de Esther López que se desarrollará, a partir de las 17.00 horas, en la Plaza Mayor de la localidad y que ha sido convocada por el Ayuntamiento.

El Manitas queda libre y el foco está en el último amigo que vio a Esther