domingo. 03.07.2022
                      Mario Amilivia. EFE
Mario Amilivia. EFE

La pandemia de la covid generó en el ejercicio de 2020 en las Cuentas de Castilla y León un gasto extra de 1.468 millones de euros, lo que elevó la cifra total de gasto ejecutado a los 12.222 millones de euros, un 14 % más de lo previsto.

Así lo refleja el informe sobre análisis económico y financiero del impacto de la covid-19 en el sector público administrativo de la Comunidad entregado ayer por el Consejo de Cuentas en las Cortes de Castilla y León, que indica también que los ingresos se incrementaron un 15 por ciento (1.527 millones) debido a las transferencias corrientes del Gobierno —recursos que el Estado transfiere a las administraciones y otros niveles de Gobierno para financiar la prestación de servicios o el desarrollo de su actividad— a pesar del «estancamiento» de los ingresos tributarios.

En el año en que surge la pandemia, la política de Sanidad, con 4.751 millones, supuso el mayor peso relativo (39 %) del gasto y es la que mayor incremento experimentó, 1.046 millones con respecto a 2019. A continuación, Educación (18%) con 2.256 millones y un incremento de 225, Agricultura, ganadería y pesca (11%) con 1.313 millones, con 3,5 millones menos, mientras que la Deuda Pública también disminuyó en 7,8 millones, hasta a los 1.268. Finalmente, Servicios sociales y promoción social (7%), con 871 millones, creció en 79 millones.

Teniendo en cuenta que los gastos ocasionados por la pandemia son coyunturales, el Consejo de Cuentas recomienda en su informe un sistema específico en las partidas presupuestarias o fuentes de financiación para identificar los gastos e ingresos derivados de las medidas aplicadas como consecuencia de la covid.

Dentro de las recomendaciones incluidas en este informe, Cuentas aconseja, desde el punto de vista de liquidación del presupuesto, que la Comunidad debería llevar a cabo actuaciones para que el margen de funcionamiento alcance niveles positivos de manera sostenible, constituyendo una base sólida para el ahorro bruto.

El presidente del Consejo de Cuentas, Mario Amilivia, también cree que «sería aconsejable vigilar el indicador de endeudamiento general y los índices de inmovilización y firmeza, con el fin de garantizar mayor independencia frente a terceros, así como una mayor estabilidad patrimonial».

La Comunidad debería realizar actuaciones para corregir el desequilibrio financiero a corto plazo existente, que «genera una necesidad estructural de financiación para atender las obligaciones, con tensiones de liquidez». Además, «debería corregir la tendencia inadecuada del indicador de liquidez inmediata». Teniendo en cuenta que los gastos ocasionados por la pandemia son «coyunturales y en buena medida no han de convertirse en gasto estructural», la Comunidad «debe establecer un sistema específico en las partidas presupuestarias o fuentes de financiación para identificar los gastos e ingresos derivados de las medidas aplicadas como consecuencia de la covid.

Por último, en relación con el análisis funcional de los programas y subprogramas de gasto y su impacto derivado de la covid, la Comunidad debería ejecutarlos «siendo coherente con las modificaciones presupuestarias que aprueba, evitando la existencia de remanentes de crédito a final del ejercicio, especialmente en aquellos en los que su peso relativo es mayor y se encuentran afectados por la pandemia», concluye.

La pandemia generó en CyL un gasto extra de 1.468 millones, un 14% más