martes 07.07.2020

El Plan Integral de Residuos no fija las plantas de gestión

El nuevo plan integral de residuos de Castilla y León, aprobado ayer en Consejo de Gobierno, no fija la ubicación ni el número de plantas de gestión de residuos de la Comunidad, sólo recoge criterios para su localización y marca como objetivo una reducción global de residuos de un 10% en 2020.

El plan, que detalló el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, integra en un único documento la prevención, la gestión de residuos y el desarrollo sostenible y social, conforme a los criterios de la UE.

A diferencia del anterior, que daba una ubicación concreta de las instalaciones de gestión de residuos, éste sólo recoge criterios de ubicación para emplazar esas futuras plantas, de las que tampoco se fija número, y el plan no establece un periodo concreto de vigencia, con lo que «da estabilidad al sector y facilita la actividad», explicó De Santiago-Juárez.

Esos criterios básicos de emplazamiento pretenden lograr la mejor adecuación entre la actividad y el entorno, asegurar el cumplimiento legal minimizar los impactos y riesgos ambientales, sanitarios y sociales y alcanzar una alternativa viable y sostenible.

El Plan Integral de Residuos no fija las plantas de gestión