martes 24/5/22

Aunque todo indicaba la semana pasada que la polémica por la crítica a las macrogranjas del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sería flor de un día, o poco más, como ocurrió hace seis meses con la llamada ‘guerra del chuletón’, el Gobierno continúa enredado en un bucle de críticas y reproches entre socios. Ha contribuido a ello el parón parlamentario de enero, la ventana de oportunidad que a PP y Vox se le ha abierto para caldear la precampaña electoral en Castilla y León, pero también el desfile constante de ministros del PSOE y Unidas Podemos por los medios para airear sus discrepancias.

El comienzo del nuevo ciclo electoral el próximo 13 de febrero en Castilla y León ha abierto una campaña de dos años con la guinda de las generales en 2023. Una pugna que pondrá a prueba la salud de la coalición que ha sufrido una sacudida a las primeras de cambio. En Unidas Podemos atribuyen al contexto electoral de Castilla y León y al temor a perder apoyo en la España rural los duros reproches lanzados por dirigentes y barones socialistas. Acusan a sus socios de haberse alineado con la derecha y la ultraderecha al dar pábulo a una interpretación que califican de «bulo». Por eso, Podemos se plantó ayer y advirtió al PSOE que no dejará caer a su ministro de Consumo.

Podemos se planta y avisa que no dejará caer a Garzón