martes 20/10/20

La riqueza financiera de las familias alcanza el récord durante el año 2019

La evolución del patrimonio de los hogares se vio favorecida por el aumento del ahorro
Un reponedor en un supermercado. JUAN IGNACIO RONCORONI

La riqueza financiera neta de las familias alcanzó en 2019 su nivel más elevado de los últimos quince años, para representar el 210% de su renta bruta disponible, de acuerdo con un informe del Banco de España.

El ahorro ha batido récord en la comunidad autónoma y superó en 2019 los 69.000 millones de euros a la vez que el crédito ha seguido bajando. E superávit de los hogares en la autonomía rozó las 25.700 millones.

Este ahoro fue posible gracias al avance del saldo de sus activos financieros, por un lado, y al descenso de sus pasivos, esto es, de sus deudas, por otro. Para tener una cifra de referencia, en el año 2013 la riqueza financiera neta de los hogares rondaba el 180% de su renta bruta disponible. Por el lado de los activos, en el año 2019, las familias incrementaron su tasa de ahorro bruto en 1,4 puntos porcentuales, para situarse en el 7,4% de su renta bruta disponible, alcanzando su nivel más elevado desde el año 2013. A ello hay que sumar que los hogares elevaron la adquisición neta de activos financieros. La principal apuesta de inversión financiera de las familias (y principal componente de su riqueza financiera bruta) fueron los depósitos, pese a que su rentabilidad fue prácticamente nula a lo largo del año. Pero también aumentaron sus inversiones en seguros y planes de pensiones, así como las participaciones en fondos de inversión.

Las familias prefieren estos instrumentos gestionados por inversores institucionales que la tenencia directa de títulos: si bien la compra de valores de renta fija fue positiva el año pasado, lo fue por un importe reducido, mientras que la inversión neta en acciones fue negativa. Con ello, la riqueza financiera bruta -sin tener en cuenta las deudas contraidas- aumentó un 6,1% el año pasado y se colocó en el 309% de su renta bruta disponible, siete puntos porcentuales por encima de la cifra de un año antes y en máximos desde el año 2017. A ello contribuyó la compra de nuevos activos pero, sobre todo, el aumento del valor de la cartera financiera, tanto de las acciones como de los bonos (una bajada paulatina del interés de éstos, como la experimentada durante el ejercicio pasado, implica una revalorización de los títulos).

Ello contrarrestó el hecho de que la rentabilidad de los depósitos brillara por su ausencia en 2019. Además, hay que contar con el incremento de la proporción que representan los activos más vinculados a la evolución de los mercados de valores en las carteras de inversión de las familias, aunque sea a través de fondos y planes.

La riqueza financiera de las familias alcanza el récord durante el año 2019