jueves. 07.07.2022

La Sala Civil-Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) confirmó la sentencia de la Audiencia Provincial de Valladolid que condenó a un hombre por un delito de posesión y difusión de pornografía infantil a cinco años y un día de prisión, e inhabilitación especial durante siete años para cualquier profesión u oficio sea o no retribuido que conlleve contacto regular con menores.

La Audiencia de Valladolid impuso en su fallo del pasado 29 de marzo esta pena contra el ciudadano de origen francés L.P, el experto informático detenido en 2016 en la capital en posesión de «durísimos» archivos de contenido pedófilo.

El Tribunal desestimó así el recurso de apelación interpuesto por el condenado y confirmó íntegramente la condena fijada por la Audiencia de Valladolid, según constó en el fallo remitido a Europa Press.

En la sentencia, el encausado fue hallado autor de un delito de pesesión y difusión de pornografía infantil y por ello, junto a la citada pena privativa de libertad, fue inhabilitado por espacio de siete años para cualquier trabajo o actividad relacionada con menores y a cinco años de libertad vigilada una vez salga de prisión.

El sistema ‘Quijote’ utilizado por la Guardia Civil contra la pornografía infantil fue el que dirigió las pesquisas contra un usuario de Valladolid para el que la Fiscalía vallisoletana pidió en el juicio siete años de cárcel.

Durante el juicio, L.P, de origen francés y programador informático especializado en el sector automovilístico, mantuvo su inocencia tras alegar que los archivos ocupados por la Guardia Civil se los descargó accidentalmente al bajarse películas infantiles para su hijo.

Sin embargo, su versión exculpatoria no fue atendida por la fiscal jefe, quien le preguntó, sin obtener una contestación razonable, por qué si esas descargas fueron accidentales da la casualidad de que el noventa por ciento del material tan solo contenía pornografía infantil y prácticamente nada de contenido adulto.

La detención del pedófilo se produjo cuando la aplicación ‘Quijote’ utilizada por la Unidad Técnica de la Policía Judicial de la Guardia Civil, con base en Madrid, detectó la descarga de 85 archivos de contenido pedófilo efectuados desde una IP utilizada por un usuario en Valladolid.

También ayer, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León condenó a un hombre a diez años de prisión por un delito de agresión sexual que cometió un domingo por la noche, después de haber conocido a la víctima ese fin de semana en una chabola en la que consumieron drogas y alcohol con amigos comunes.

La sentencia del TSJ, emitida en segunda instancia, confirmó un fallo judicial anterior de la Audiencia Provincial de Zamora y rechazó las pretensiones de la defensa de que se había vulnerado el derecho de presunción de inocencia de su defendido y de que el fallo de la Audiencia no estaba justificado.

La resolución del TSJ, hecha pública este ayer por el tribunal autonómico, rechazó también la atenuante de consumo de alcohol y drogas alegada por la defensa.

Para ello, esgrimió que el consumo de ‘speed’ y bebidas alcohólicas, según se puso de relieve en el juicio, se produjo la noche del sábado al domingo, mientras que la agresión sexual tuvo lugar a partir de las 23 horas del domingo.

El tribunal estimó por ello que había pasado «tiempo más que suficiente para que los efectos del alcohol y drogas hubieran quedado anulados».

Argumentó además que el testimonio de la mujer que fue víctima de la agresión sexual no responde a intereses espurios ni puede calificarse de inverosímil dada la concreción, coherencia y persistencia del relato, confirmada además en sus aspectos nucleares por elementos periféricos, testigos y forenses.

El TSJ condena a 5 años de prisión al pedófilo que tenía porno «durísimo»