martes 17/5/22

Una treintena de vecinos vestidos de luto, simulando la procesión de un entierro, cortaron ayer durante diez minutos la Nacional 1, en el kilómetro 287, en el término municipal de Grisaleña (Burgos), para pedir mejoras en esta vía que reduzcan el riesgo de accidentes.

El corte se produjo poco antes de la una de la tarde en el mismo lugar donde el pasado 6 de abril hubo una colisión de un camión contra un turismo, cuyo conductor, J.L.R.G., un burgalés de 43 años, falleció en el mismo lugar del accidente.

En ese punto, los participantes en la protesta han clavado una cruz de madera para recordar el accidente.

El portavoz e la Plataforma por el desdoblamiento de la Nacional 1, Rafael Solaguren, ha explicado a los periodistas que esta carretera soporta una elevada densidad de tráfico entre Burgos y la localidad burgalesa de Miranda de Ebro, sobre todo de vehículos pesados, pese a lo cual no se realizan «ni siquiera las actuaciones mínimas que se proyectaron durante el último Gobierno de Aznar».

Ha insistido en que sólo habría que mejorar la señalización y pintar líneas continuas en tramos próximos a cruces con poca visibilidad.

Vecinos de Grisaleña cortan la N-1 para exigir más seguridad