miércoles 28/10/20
Gente de aquí | Un paseo por Gordoncillo

Retorno a la harinera

Pilar Álvarez, de 94 años, trabajadora de la fábrica durante dos décadas, revive su experiencia en una visita muy especial a las instalaciones.
Pilar se dedicó más de 20 años a remendar los sacos usados. Volvió de visita.

Pilar Álvarez Pascual revivió parte de su vida durante la visita que realizó a la fábrica de harinas ‘Marina Luz’ de Gordoncillo, reconvertida en museo desde el año pasado, y en donde trabajó durante 20 años cuando era muy joven.

Pilar, de 94 años, reside actualmente en Málaga junto a su único hijo, por lo que la visita a la localidad de Gordoncillo, unida al paseo por las instalaciones donde desempeñó su trabajo desde muy joven, supuso para ella una gran emoción.

Según cuenta Javier Revilla, el historiador que acompañó a Pilar, «lo que más ilusión le hizo fue ver que la Panera se ha convertido en un auditorio y ver fotografías de los antiguos dueños de la fábrica, que tan bien se habían portado con ella».

La historia de Pilar en la fábrica está empañada por el hecho de que su marido, trabajador de la harinera, falleciera joven, dejando un hijo de dos años. Ante esta situación, el dueño de la empresa, Germán García Luengos, decidió contratarla a ella para desempeñar una labor no muy conocida: el recosido de sacos. Así, Pilar se dedicó a remendar los viejos sacos de tela utilizados para guardar tanto el trigo como la harina.

Jesús Pastor, también con 94 años de edad, no formaba parte del equipo molinero, sino que era el administrativo que se encargaba de llevar las cuentas de Harinas ‘Marina Luz’. Actualmente reside en León y visita la fábrica siempre que puede, aunque desafortunadamente en esta ocasión no pudo coincidir con su ex compañera.

Con muy buena salud mental y física, en todas sus visitas bromea sobre su memoria al afirmar que recuerda mejor todos sus años de trabajador que su vida actual. Por ello, entre las anécdotas más comentadas tanto por Jesús como por Pilar se encuentra el incendio que destruyó la fábrica en 1944 tras el cual se construyó el edificio que se conoce en al actualidad.

En el museo de la vieja fábrica se encuentra un panel cargado de fotografías de todos aquellos empleados que pasaron por la fábrica durante los más de veinte años que permaneció abierta, algo que ha emocionado mucho a ambos trabajadores al encontrarse allí sus rostros.

Según declaró Javier Revilla, ya está en marcha la propuesta para llevar a cabo una jornada en la que puedan coincidir Pilar y Jesús en la fábrica para que rememoren su pasado.

Inmersa ya en su faceta de museo, la harinera acoge este mes los talleres infantiles «Jugando en el Museo» con los niños inscritos en la Ludoteca de Gordoncillo. Además de otro taller de dibujo, aprovechando las instalaciones del museo y sus excelentes condiciones climáticas en verano (por estar construida con gruesos muros de tapial), los niños de la ludoteca recibirán también otro taller sobre cereales, con el objetivo de que conozcan el trigo, el centeno o la avena de un modo práctico, tocando las espigas y los granos.

El recinto también acoge clases de Zumba que organiza la Asociación Juvenil Jogora (martes y jueves) y andando el mes se organizarán varias conferencias y se iniciará el I Ciclo de Cine ‘León Film Rural’ que organiza el Musac en colaboración con varios museos de la provincia, incluido el de Gordoncillo.

El museo ofrece visitas guiadas gratuitas en su horario habitual veraniego, de miércoles a domingos (incluyendo los días festivos) de 11:00 a 14:00 horas por la mañana y de 17:00 a 20:00 horas por las tardes. Les esperamos.

Retorno a la harinera
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