martes 24/5/22
                      Parte de la cola de personas que se formó ayer a la entrada de las piscinas. ANA F. BARREDO
Parte de la cola de personas que se formó ayer a la entrada de las piscinas. ANA F. BARREDO

Una larga cola visible ya desde antes de que lo que fue el vacunódromo de Ponferrada abriera sus puertas a las cuatro de la tarde. Una fila ingente de personas que parecía no tener fin en las horas centrales de la tarde. Así fue la respuesta de los bercianos, principalmente ponferradinos, a la llamada de la Gerencia de Asistencia Sanitaria del Bierzo (Gasbi) para la realización de test de antígenos de manera masiva en las instalaciones de las piscinas climatizadas del Toralín, donde se habilitó un ‘Punto de detección covid’ que hoy volverá a estar operativo. Entre las 16.00 y las 21.00 horas se realizaron 1.097 pruebas y se localizaron 355 positivos, un 32,4% según la información facilitada por la Gasbi. Mucha gente joven y también familias con niños pequeños, parejas de todas las edades y personas mayores. En la fila que dio varias vuelta a las pistas deportivas del entorno de las piscinas había de todos los perfiles. Algunos acudieron porque tenían síntomas o porque habían dado positivo en un test comprado en la farmacia. Otros —aunque para ellos no estaba indicada la llamada— porque tenían algún positivo cerca o simplemente porque querían estar seguros a las puertas de Nochevieja y Año Nuevo y las consiguientes celebraciones con familia y amigos.

El objetivo de la acción era descongestionar los centros de salud de posibles casos y para ello se habilitó un punto de detección con un equipo de profesionales organizados en varios cubículos separados por biombos. Ellos mismos se sorprendieron de la cantidad de personas. «Haremos hasta donde nos lleguen los test», decía una enfermera al inicio de la jornada extraordinaria.

Tres de cada diez antígenos de Ponferrada dan positivo