miércoles 8/12/21
                      Una niña espera a vacunarse en El Salvador agarrada a su madre. RODRIGO SURA
Una niña espera a vacunarse en El Salvador agarrada a su madre. RODRIGO SURA

No se esperaba antes de 2022, pero las cosas han ido tan rápido que 3,2 millones de niños de 5 a 11 años podrían estar empezando a vacunarse contra la covid este otoño. ¿Será igual que en los adultos? ¿Qué dosis se les dará? ¿También lo harán aquellos que la han pasado? ¿Puede solaparse con otras?

Antes que nada, deben pronunciarse las agencias reguladoras: desde el Ministerio de Sanidad insisten en que en este asunto, como en todos, van a ir de la mano de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), cuyo pronunciamiento sobre la vacuna pediátrica «puede que se produzca en breve», según deslizaba esta misma semana la responsable del departamento, Carolina Darias.

De momento Andalucía ya ha puesto fecha al inicio de la campaña de vacunación pediátrica contra la covid: tras calcular inicialmente finales de octubre, ha pospuesto su estimación a principios de noviembre, cuando confía en que la EMA responda a la autorización que este mismo viernes le ha pedido Pfizer -hace una semana lo solicitó a la Administración de Alimentos y Fármacos de EE.UU. (FDA)- para usar su fármaco en niños de 5 a 11 años.

Como telón de fondo, el debate sobre si es ético vacunar a niños cuando la mayor parte del planeta aún no ha recibido una primera dosis y, sobre todo, si los beneficios de vacunarles contra una enfermedad que acusan de forma leve o asintómatica en la inmensa mayoría de los casos superan los riesgos.

Los resultados de los ensayos de la vacuna de Pfizer en menores de 12 años no han podido ser más alentadores: los efectos adversos que se han visto en niños son los mismos que en adultos —dolor en el lugar de la inyección, malestar, fiebre...—, o «incluso más leves y menos frecuentes», y también la inmunogenicidad —es decir, la capacidad de generar anticuerpos—, es similar.

Así lo explica a Efe Manuel Gijón, uno de los investigadores del Hospital Doce de Octubre que participa en el ensayo simultáneo que la compañía puso en marcha en mayo en 100 centros de España, Polonia, Finlandia y Estados Unidos en casi 600 niños de seis meses a 12 años para testar su vacuna. Pese a los buenos resultados comunicados por la farmacéutica, el interrogante es ahora saber si las agencias reguladoras lo recomendarán porque es mayor el beneficio que el riesgo. «Es la pregunta del millón», afirma el pediatra.

«Si con la vacunación de los niños o de una parte de ellos, conseguimos darles cierta protección y que vuelvan a la normalidad que tenían antes, es un beneficio gigantesco que podemos ofrecerles, y creo que ahí la balanza del beneficio sobre el riesgo puede decantarse a favor del beneficio», argumenta.

Llega el turno a la vacuna pediátrica del covid-19