viernes. 07.10.2022

Señalan en una "lista de muerte" a los 342 diputados alemanes que apoyaron las restricciones

La Policía investiga entre los grupos negacionistas la publicación de los nombres en una red social
alemania
Los diputados del Parlamento alemán, Bundestag, reunidos en el edificio del Reichstag en Berlín. PERR GRINM

Los nombres de los 342 parlamentarios que la semana pasada aprobaron el último paquete de restricciones por la pandemia en Alemania aparecen en una "lista de la muerte" que se está difundiendo por grupos de negacionistas en la aplicación de mensajería Telegram. La Policía, que ha pedido precaución a los diputados, investiga los hechos.
El documento, bajo el nombre "Lista de la muerte de políticos alemanes", es el listado oficial, con nombre completo y partido político, de los resultados de la votación de la reforma de la Ley de Protección contra Infecciones, que incluía el controvertido "freno de emergencia". Este instrumento contempla la aplicación de forma automática de una serie de restricciones -las más estrictas desde el inicio de la pandemia- para cualquier distrito del país que supere una incidencia acumulada en una semana de más de 100 casos por cada 100.000 habitantes.

Su entrada en vigor el pasado sábado ha afectado a la inmensa mayoría de la población alemana. Más del 330 de los 400 distritos del país, incluidas las principales ciudades, superan el nivel y se encuentran actualmente afectadas por estas medidas, que incluyen el primer toque de queda nocturno y la limitación de los contactos a los convivientes más un externo. La tasa nacional se encuentra en torno a los 160.
La Oficina Federal de Investigaciones Criminales (BKA) ha advertido al Bundestag (cámara baja) y pedido la colaboración de los parlamentarios, según informó el diario "Der Tagesspiegel". "Por favor infórmennos inmediatamente en caso de que detecten algo (extraño) que les afecte directamente o a su entorno", solicitan las fuerzas de seguridad en su escrito. Los investigadores han explicado que están investigando esta "lista de la muerte" y reconocido que hay documentos similares, también vinculados a las restricciones por la pandemia, circulando por internet. No obstante, la BKA no percibe actualmente peligro concreto para los miembros del Bundestag.
Tensión en la convivencia El año largo de pandemia y restricciones a la vida pública y la actividad económica están tensando la convivencia en Alemania, donde la segunda y la tercera ola se han superpuesto. El ocio, la cultura y la restauración llevan desde noviembre cerrados. El comercio minorista y los colegios operan a medio gas. Además, el Gobierno alemán -que fue alabado internacionalmente por la gestión de la primera ola- está acumulando reveses en los últimos tiempos, del control de las infecciones a la distribución de ayudas económicas, pasando por la campaña de vacunación. En el Ejecutivo se percibe cierta improvisación. La propia canciller, Angela Merkel, tuvo que pedir perdón recientemente por anunciar un cierre completo para Semana Santa y retirarlo dos días después.
En este contexto, los grupos opuestos a las restricciones están elevando progresivamente la voz y su mensaje tiene cada vez más resonancia en ciertos sectores, de conspiranoicos a antivacunas, pasando por amplios grupos de votantes del ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), la única formación alemana que ha coqueteado con el negacionismo.
Ejemplo de esta situación son las 65 demandas que ha recibido ya el Tribunal Constitucional contra el "freno de emergencia", que no lleva ni una semana en vigor. Pero la oposición a las restricciones no se queda en las críticas. Un estudio de la televisión pública ARD estima que un 72 por ciento de los alcaldes de Alemania ha recibido insultos o agresiones en los últimos meses por la pandemia. En la gran mayoría de los casos, un 79 por ciento, se trató de ataques físicos o verbales, de insultos a golpes, pasando por escupitajos. El resto fueron amenazas o críticas en internet.
Protestas y enfrentamientos También se percibe la creciente insatisfacción en las manifestaciones del colectivo contra las restricciones Querdenker, que ha llegado a reunir a miles de personas en grandes ciudades, como Múnich o Berlín, pero también en otras localidades menores. Algunas de sus protestas, como las de Stuttgart o Leipzig, acabaron en enfrentamientos violentos con grupos de contramanifestantes y con las fuerzas de seguridad, que exigían su disolución por no cumplir con las medidas de distanciamiento y seguridad. El pasado agosto un grupo de cerca de 500 personas que participaban en una de estas manifestaciones trató de asaltar el Reichstag, la sede del parlamento alemán. Las imágenes, que conmocionaron al país, se entenderían meses después como un antecedente del asalto al Capitolio estadounidense del 6 de enero.
La actividad de los Querdenker, así como sus vínculos con sectores ultraderechistas y antisistema -como los Reichburger, los ciudadanos del Imperio, que niegan la existencia de la República Federal- han llevado a los servicios secretos alemanes a oficializar los seguimientos de personas y grupos dentro del colectivo, a los que considera un riesgo para Alemania por "deslegitimación del estado". Esta denominación implica que la inteligencia del interior, la denominada Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), puede ahora guardar datos personales de los investigados, pagar a confidentes y, en casos fundamentados, interceptar sus comunicaciones.

Señalan en una "lista de muerte" a los 342 diputados alemanes que apoyaron las...
Comentarios