miércoles. 29.06.2022
Crisis por el coronavirus

Tránsito a la gripalización del virus

Las mascarillas se mantienen en el interior. El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas han acordado por unanimidad un sistema de vigilancia transitorio contra la covid-19 que siga trabajando en la detección de los casos graves, los posibles aumentos de incidencia y las nuevas variantes, aunque con el horizonte máximo de marzo de 2023. De momento, las mascarillas en el interior se mantienen.
                      Darias, la consejera de Sanidad de Aragón, Sira Repollés, y la Secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, en la rueda de prensa. TONI GALÁN
Darias, la consejera de Sanidad de Aragón, Sira Repollés, y la Secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, en la rueda de prensa. TONI GALÁN

España está a punto de estrenar un nuevo escenario de transición en el control y vigilancia de la pandemia de covid-19, del que se sabe el «cómo», ya que se centrará en los casos graves y en los entornos vulnerables, pero no el «cuándo», pues no será hasta la semana que viene cuando empiece a perfilarse.

Así lo explicó la ministra de Sanidad, Carolina Darias, al término de las Jornadas del Sistema Nacional de Salud sobre Vigilancia en Salud Pública, en las que ha trazado junto los consejeros «el marco global» en el que se moverá la futura vigilancia de enfermedades transmisibles y no transmisibles, incluida la covid-19 y similar a la gripe.

La llamada Declaración de Zaragoza incluye el compromiso de implementar la vigilancia centinela de las infecciones respiratorias agudas leves (IRA) en atención primaria y las graves (IRAG) en atención hospitalaria, en todo el territorio nacional, antes de que acabe el primer trimestre de 2023, para lo que se constituirá un grupo de trabajo con la participación del Ministerio y las comunidades.

En el caso concreto de la vigilancia de la covid, y hasta que se implante ese sistema centinela, habrá antes una fase de transición restringida a los casos más graves y las personas vulnerables.

«Tenemos claro el cómo», subrayó la ministra en una rueda de prensa conjunta con la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, y la consejera aragonesa, Sira Repollés. Solo se hará un seguimiento individualizado de casos graves y de los «brotes epidémicos en entornos vulnerables, en riesgo de exclusión social y en otros ámbitos que se consideren de interés», según la declaración.

El nuevo sistema de control de la covid, además, tendrá que ser «capaz de detectar aumentos de la incidencia en la población general» y permitirá «la detección precoz de nuevas variantes y la medición de la efectividad vacunal».

También mantendrá los sistemas de información que se han desarrollado específicamente para la covid, como puede ser red de laboratorios SERLAB, «ante el riesgo de cambios negativos en el curso de la pandemia y aportar la información de los casos detectados en atención primaria incluidos en los códigos de IRAs».

Pero falta el «cuándo» comenzará la fase de transición, que implicará necesariamente la revisión del aislamiento de los casos leves y asintomáticos o la realización de pruebas con carácter general.

Y ese «cuándo» lo deberán determinar los técnicos de la ponencia de alertas en una propuesta que está prácticamente y que examinará la Comisión de Salud Pública la próxima semana.

De momento, Sanidad solo ofrecerá los datos epidemiológicos dos días (martes y viernes) y los de vacunación los viernes; las cifras siguen mostrando una tendencia a la baja salvo en la incidencia a 7 días, que se ha incrementado en la última semana hasta superar los 211 casos por cada 100.000 habitantes.

Un repunte al que, sin embargo, «hay que darle el valor adecuado». «Ahora es posible que podamos tener este ligero incremento», pero hay que fijarse, ha dicho Darias, «en los datos de impacto» esto es, los ingresos hospitalarios y en UCI.

Nada se ha hablado en las jornadas de relajar el uso de mascarilla en interiores, pese a la insistencia de comunidades como Madrid de que ha llegado la hora de empezar a plantearlo; también Cataluña, que aboga por empezar una desescalada progresiva en los colegios, ha apremiado esta misma mañana a hacerlo.

Darias ha asegurado entender el interés «en el cuándo, y es verdad que el cuándo está cada vez más cerca; pero para nosotros es tan importante el cuándo como el cómo», y ese acuerdo está aún por cerrar.

Lo importante de estos dos días, ha añadido, es que por fin se ha llegado a un «punto de inflexión hacia un nuevo modelo de vigilancia de salud pública».

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