martes. 29.11.2022

Soñar despierto, andar descalzo por la hierba y convertir la cocina o el supermercado en un laboratorio matemático son alternativas a los deberes de verano que proponen la profesora y formadora Pilu Hernández Dopico y Eva Bailén, una madre que ha conseguido casi 230.000 firmas por la racionalización de las tareas educativas. «Salvo que el niño lo pida porque le gusta», los deberes son «contraproducentes». | efe

Un verano sin deberes y la hierba por pisar
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