jueves. 29.09.2022
                      La actriz Margarita Lozano. MANUEL RUIZ TORIBIO
La actriz Margarita Lozano. MANUEL RUIZ TORIBIO

Pocos actores pueden presumir de haber trabajado con Buñuel, Pasolini, Nani Moretti, los hermanos Taviani, Mario Camus... A todos estos cineastas regaló Margarita Lozano sus mejores interpretaciones en la gran pantalla. La actriz, nacida en Tetuán en 1931 en una familia de militares y médicos, falleció el lunes de madrugada en la Casa Azul de Puntas de Calnegre (Lorca), donde vivió un retiro silencioso en las últimas décadas tras una vida ciertamente de película.

«No me importa que se olviden de mí; de hecho, no hago nada para evitarlo», decía, libre de vanidades y discreta hasta el final. Siempre presumió de que Miguel de Unamuno la había «bienmaleducado en la rebeldía».

Debutó con el director de cine Domingo Viladomat en la película Hermano menor, estrenada en 1953; y, al año siguiente, tomó parte en Manicomio, de Fernando Fernán Gómez y Luis María Delgado. Le siguieron Alta costura (1954), dirigida por Luis Marquina; Viridiana (1961), de Luis Buñuel, donde coincidió con Paco Rabal; y buen rosario de títulos más.

En teatro tuvo igualmente una trayectoria muy notable. Ya con cuatro años jugaba a esconderse en las cortinas de su casa y gritaba: «¡Va a salir la artista!». Fue meritoria en el Teatro María Guerrero con Luis Escobar, con quien arrancó su carrera teatral. Interpretó obras de Chejov, Ibsen, Lope, Pirandello... Unamuno era su autor predilecto, hizo Fedra y Soledad: «No es que me guste, es que lo quiero, me hace cosquillas en la tripa».

Miguel Narros fue, además de un amigo eterno, su gran valedor. En 2007, el año de su retirada, cumplió uno de sus sueños: dar vida en escena a Bernarda Alba. Fue en La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, junto a María Galiana. Ese fue el personaje con el que se despidió de las tablas.

Estuvo casada con el ingeniero italiano Sandro Magno, agrónomo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO). El matrimonio disfrutó de una vida errante (Alemania, Italia, Madagascar, Alto Volta, Marruecos, Senegal...), que llevó a Margarita Lozano a apartarse de los platós y escenarios, especialmente en la década de los 70. Estaba y no estaba en este mundo de luces y sombras. «Esa itinerancia la he vivido como un regalo», apostillaba.

Adiós a la actriz Margarita Lozano, musa de Buñuel y Pasolini
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