lunes 16/5/22
edificaciones tradicionales

La arquitectura humilde quiere sobrevivir

La Diputación destina 80.000 euros a rescatar lavaderos, corrales, hornos y chozos de 25 pueblos.
Corrales para el ganado construidos de adobe en la localidad de Valdavida.

Son los últimos testigos de una arquitectura humilde. Cabañas de pastores, fuentes, chozos, corrales de adobe, lavaderos, hornos... Pequeñas joyas construidas con materiales sencillos y técnicas transmitidas de generación en generación. Recibirán de la Diputación 80.000 euros; una partida modesta para una arquitectura modesta. Sin embargo, esta inversión resulta providencial para 25 pueblos, que podrán salvar edificaciones tradicionales. Construcciones que han logrado eludir el tiempo y la piqueta, que, en muchas comarcas, ha derruido una pequeña gran arquitectura para ser sustituida por el feísmo y una malententida modernidad.

El objetivo es mantener en pie un patrimonio etnográfico único y característico de León.

El dinero, que corresponde a la convocatoria de 2014 para la restauración de patrimonio inmueble de interés etnográfico, se lo repartirán nueve ayuntamientos y dieciséis juntas vecinales.

En esta ocasión la Diputación ha dado prioridad a las construcciones más representativas de la arquitectura tradicional, que muestran tipologías únicas o en grave riesgo de desaparición. «Se han valorado aquellas características de la restauración que conserven las técnicas tradicionales, los materiales autóctonos, así como la continuidad de los usos y funciones para los que fueron construidos, primando además los aspectos sociales, pedagógicos y de acceso público», según explica en una nota la institución que preside Marcos Martínez Barazón.

La arquitectura humilde quiere sobrevivir
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