martes 22/9/20

El aterrizaje literario leonés de Domínguez

El autor de ‘El viaje de Irina’ y de ‘Magrit’, ingeniero de profesión, se lanza a una nueva obra ambientada en la provincia
Fernando Domínguez, leonés residente en Madrid, combina su actividad como ingeniero con su vocación literaria.
Fernando Domínguez, leonés residente en Madrid, combina su actividad como ingeniero con su vocación literaria.

A la pregunta de qué hace un ingeniero metido a escritor, sale una respuesta en plural. Como Juan Benet, Primo Levy, Dostoievski o Albert Espinosa, por tocar todos los palos. O Luis Buñuel, célebre pero no por ingeniero. Algo parecido le ocurre a Fernando Domínguez López (León, 1973), que escribe pero no trabaja de escritor, como lo hacía, por ejemplo Luis Mateo Díez. Él escribe porque sintió el impulso de letraherido de manera tardía pero intensa. Y un buen día, por aquello de que a sus hijos les gustaban más sus cuentos inventados que leer, hizo el regate perfecto: «Vale, si te gustan más mis cuentos, te escribo uno pero lo lees». Y así surgió La Máquina de Perssin, una historia de aventuras e intrigas dirigida al público juvenil y que funcionó.

Otro apartado que le funciona a este leonés residente en Madrid pero con vínculos en numerosos puntos de la provincia es la localización intencionada de sus obras. Es más, en lo que a otros les cuesta, él ya tiene su novela sobre Madrid. Podría ser también la citada antes pero ahí está su Magrit (Bohodón Ediciones). «Los lugares pueden ser una inspiración y para mi Madrid lo es. Siempre me ha gustado y me da juego», dice.

Con esa práctica, llega ahora Domínguez López a su novela leonesa, que verá la luz en los próximos meses, y en donde tira de background leonés y trabajo de campo. «El Teleno, la época romana de la provincia... León puede dar tanto de sí. Todos sabemos que es la mejor provincia. Y puede ser un filón sobre temas históricos y juegos de tiempos», desvela, sin querer dar pistas de la trama, pero sí dejando claro que habrá esa especialidad practicada en trabajos anteriores en los que a la intriga del relato añade hechos circunstanciales que desconciertan.

Fernando Domínguez juega así a la novela negra que se mezcla con la ciencia ficción. En donde ocurre que aparecen personajes a los que hay que llegar en la lectura porque se convierten en sorprendentes guías para entender al menos que hay cosas inexplicables. Como es el caso del Ramiro Bengoechea de Magrit.

«Es cierto que el personaje a veces aparece o surge desde una idea inicial pero luego coge su hilo y se convierte en otra cosa. A este Ramiro de Magrit fue un poco lo que le ocurrió. Aparece tarde en la novela, pero se convirtió en fundamental, porque es el que desvela que hay cosas que no se pueden explicar», afirma.

Así, en la nueva novela leonesa de Domínguez López habrá todo ese compendio de su universo literario y su lenguaje propio, ese tan ansiado por todo escritor y que él tiene.

Por cierto, para los que quisieran seguir sus pasos tiene una receta sencilla: «Lo que en realidad he tenido siempre es la vocación de lector. Siempre me ha gustado leer, estar entre libros. Ese rato de entrar en una librería y estar mirando libros siempre lo he disfrutado», asegura.

El resto es para Fernando Domínguez el equilibrismo de la vida con tres hijos y encontrar un tiempo para escribir.

El aterrizaje literario leonés de Domínguez