domingo 08.12.2019
LA SITUACIÓN DEL PATRIMONIO

El Ayuntamiento dice que los cables de la muralla son suyos y no los quitará

El equipo de gobierno se esconde tras la crisis para justificar su inacción ante el tendido que perjudica la muralla romana
Tendido eléctrico en la muralla que da a la plaza del Espolón
Tendido eléctrico en la muralla que da a la plaza del Espolón

«En estos momentos no hay un plan contemplado como tal para retirar farolas y cables. Por motivos de dinero y de importancia, se ha priorizado con otras actuaciones». El equipo de gobierno despacha el problema del tendido eléctrico sobre la muralla romana de León con estas cinco líneas —enviadas por gabinete de comunicación— con las que muestra su desinterés por cumplir con la Ley de Patrimonio Histórico, que prohíbe la colocación de publicidad comercial y de cualquier clase de cables, antenas y conducciones aparentes en los Jardines Históricos y en las fachadas y cubiertas de los Monumentos declarados de interés cultural.

Esta desgana se suma al hecho de que los cables que afean y perjudican la muralla romana a la altura del Arco de la Cárcel forman parte del alumbrado público. Es decir, el responsable único es el Ayuntamiento, con lo que no tendría que pedir ningún permiso ni llegar a acuerdo alguno para retirarlos y proteger el vestigio más importante del legado romano en la ciudad, declarado monumento histórico artístico en 1931.

Y, sin embargo, el coste que tendría la eliminación del tendido en toda la muralla no es excesivamente alto. Según los datos que constan en el Plan Director de la Muralla, realizado por el arquitecto Melquiades Ranilla, quitar los cables y farolas ascendería a 163.500 euros El presupuesto engloba la eliminación y reubicación de instalaciones aéreas, y el desmontaje de las instalaciones adosadas a las fábricas del monumento. Además, también recoge un estudio previo de las redes afectadas, de la viabilidad de las soluciones propuestas y la reubicación sin interferencia con los restos arqueológicos y monumentales. En 1998, el por entonces alcalde, Mario Amilivia, firmaba una serie de convenios con Telefónica e Iberdrola para acabar con los cables aéreos en las calles de León. Se firmó entonces un convenio en virtud del cual se invirtieron 33 millones de pesetas para acabar con el tendido eléctrico y telefónico en la Calle Ancha y otras zonas del Plan Piloto. Sin embargo, el Ayuntamiento sigue sin cumplir con su parte y las fachadas de edificios históricos siguen soportando este incómodo lastre. Tampoco se sabe nada del gran proyecto que el equipo de gobierno anunció ‘a bombo y platillo’ para invertir 1,7 millones de euros y hacer paseables 184 metros por el adarve de la muralla, desde la huerta del convento de las Clarisas a Puerta Castillo. Aunque aún hay tiempo. Se aseguraba que se inauguraría en 2015. Quedan once meses.

El Ayuntamiento dice que los cables de la muralla son suyos y no los quitará
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